La segunda vuelta se definirá el 30 de octubre, luego de una primera instancia marcada por la paridad entre ambos candidatos. El analista internacional Juan Pablo Jullier explicó el desgaste de los oficialismos y el avance de propuestas por fuera de los partidos tradicionales.
Las elecciones presidenciales de Brasil tendrán una segunda vuelta entre Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro. Para el analista internacional Juan Pablo Jullier, el resultado se inscribe en una tendencia regional marcada por el desgaste de los gobiernos que están en el poder.
“Los oficialismos pierden las elecciones porque la sociedad tiene menos paciencia para ver cambios y ver resultados”, explicó Jullier. Según el analista, desde 2018 la mayoría de los gobiernos de Sudamérica que buscaron continuar en el poder fueron derrotados, con Paraguay y Ecuador como excepciones.
Jullier sostuvo que este escenario ya no responde únicamente a los ciclos ideológicos entre gobiernos de izquierda y derecha, sino al desgaste de los partidos tradicionales. “La gente entiende que ya han estado en el poder, que ya intentaron su librito y no dio resultados”, señaló.
En ese contexto, el analista consideró que las propuestas provenientes de sectores externos a los espacios tradicionales generan mayores expectativas de cambio. También mencionó un giro hacia posiciones conservadoras y señaló que las campañas ponen el foco en temas como la seguridad y la economía.
“La agenda prácticamente es cómo llego a fin de mes y cómo lleno la heladera”, resumió Jullier al referirse a las principales preocupaciones de los votantes. Para el especialista, esas demandas explican parte del crecimiento de propuestas que plantean cambios en el funcionamiento del Estado y cuestionan a los partidos que gobernaron durante los últimos años.
Fuente: RTS Medios