Ante situaciones de emergencia surge en los hogares la inquietud de recurrir al botiquín para poder atender la crisis, en situaciones donde es difícil acceder a una farmacia o dispensador de productos de salud es importante estar preparados.
Valeria Elías
RTS Medios
Un botiquín de primeros auxilios es fundamental porque permite actuar de manera rápida, organizada y segura ante accidentes o lesiones leves antes de recibir ayuda profesional. Por este motivo, la Dra. María Pía Bernardi, jefe división guardia y urgencias hospital José María Cullen, en diálogo con la periodista de RTS Medios compartió su criterio sobre cómo armar un buen botiquín.
—¿Qué elementos básicos hay que tener en un botiquín para afrontar contingencias impredecibles?
—Ante una tormenta o una situación en la que se dificulta el acceso a centros de salud, lo recomendable es contar con un botiquín que permita resolver situaciones menores y realizar primeros auxilios hasta recibir la asistencia profesional correspondiente.
Un botiquín completo debería incluir gasas estériles, vendas, apósitos, cinta adhesiva médica, antiséptico, guantes descartables, tijera, pinza, termómetro y solución fisiológica. También se pueden incorporar medicamentos de uso habitual, como analgésicos o antitérmicos, siempre respetando sus indicaciones y contraindicaciones.
Es importante revisar periódicamente las fechas de vencimiento y mantener los medicamentos en sus envases originales, con sus prospectos, para evitar errores de identificación o dosificación.
— ¿Cómo se organiza si hay alguna patología particular?
—Si en el domicilio vive una persona con una enfermedad crónica como por ejemplo, diabetes, asma, epilepsia, hipertensión o una enfermedad cardíaca, la preparación debe ser específica y adecuada al caso. Es fundamental prever una cantidad suficiente de la medicación que utiliza habitualmente, especialmente si existe la posibilidad de permanecer algunos días sin poder trasladarse o acceder a una farmacia.
Además, como medida preventiva, es conveniente tener por escrito el nombre de la enfermedad, los medicamentos, las dosis y horarios, las alergias conocidas y los teléfonos del médico de cabecera y de los servicios de emergencia. En patologías que requieren dispositivos específicos, como inhaladores o elementos para el control de glucemia, también debe comprobarse previamente que estén disponibles y funcionando correctamente.
— En cuanto a los inyectables, ¿cómo se procede?
—Los medicamentos inyectables no deberían incorporarse a un botiquín doméstico simplemente «por las dudas», ni administrarse sin indicación médica y sin una persona capacitada para hacerlo.
Si alguien tiene una enfermedad para la cual ya tiene prescrito un medicamento inyectable de emergencia o de uso habitual, debe conservarse siguiendo las condiciones indicadas por el fabricante y el médico, especialmente en lo referido a temperatura y cadena de frío, por ejemplo.
En una situación de emergencia, ante la duda, es preferible comunicarse con un servicio médico antes de administrar un inyectable que no forme parte de un tratamiento previamente indicado.
—¿Dónde se deben ubicar los elementos? ¿Conviene armar una caja con todo?
—Lo más práctico es tener un botiquín identificado y organizado en una caja o contenedor resistente, preferentemente impermeable o protegido de la humedad. No conviene guardarlo en lugares con mucha humedad o cambios importantes de temperatura, como el baño. Frente a una alerta por tormentas, es especialmente importante colocarlo en un sector elevado, seco y accesible.
Los medicamentos que requieren condiciones especiales de conservación deben mantenerse separados y según las instrucciones que correspondan.
El botiquín debe ubicarse en un lugar conocido por los integrantes del hogar y debe ser de fácil acceso para los adultos, pero fuera del alcance de niños y mascotas. También es útil colocar dentro del botiquín una lista de teléfonos de emergencia y una hoja con la información médica relevante de quienes habitan en el domicilio.
Fuente: RTS Noticias