Hay cuestiones que muchas veces cuestan comprender, la economía, la política y la sociedad en general. Empezamos con conceptos básicos para entender la realidad que nos circunda.
Valeria Elías
RTS Medios

Escuchamos conferencias de prensa, noticias, informes, leemos notas, usan muchas palabras, términos, que puntualmente inferimos un significado, pero teoricamente tienen un alcance más profundo del que podemos inferir. Empezamos con economía y vamos a desentrañar la realidad. Conversamos con el Dr. Juan Carlos Hidalgo, Contador Público egresado de la Universidad Nacional del Litoral, Master en Economía mención Desarrollo Económico en ESCOLATINA (Escuela de Economía para Graduados Latinoamericanos), Instituto de Economía, Universidad de Chile, Doctorado en Ciencias Económicas en la Universidad Nacional de Rosario y economista-experto del CFI (Cuentas Nacionales, estimación del PBI). Es especialista en Teorías Económicas, Economía de la Educación y Economía del Trabajo, desempeñándose en estas áreas en docencia e investigación. Titular por concurso en cátedras de grado (Economía Política, Economía Argentina y Agregados Económicos) y posgrado (Economía de la Educación, Economía del Trabajo y Gestión Universitaria). Miembro titular de la Comisión de Evaluación y Acreditación Universitaria (CAP y CONEAU) en el período 1995/2002. Ha sido rector de la Universidad Nacional del Litoral desde 1986 hasta 1994. Fue Profesor titular de Economía I y Director del Magíster en Ciencias Sociales de esa Universidad.
Primero comenzamos con un concepto básico ¿qué es la Economía Política? el doctor, comienza explicando “la Economía Política es una ciencia social que estudia los fenómenos y relaciones económicas que explican el funcionamiento de un sistema. La expresión política le otorga un significado especial pues supone la presencia de acciones o instrumentos que se vale el estado para cumplir con determinados objetivos. Se diferencia entonces de las teorías económicas que explican el comportamiento funcional de un conjunto de variables de este tipo que serán tenidas en cuenta para la formulación de políticas públicas. La economía política hace preferentemente hincapié en la esfera real donde predomina variables como el consumo, la inversión, las exportaciones e importaciones (mercado exterior), el empleo, la desocupación, el crecimiento y el desarrollo económico, entre otras. Es importante conocer economía como formación cultural y para entender las políticas que el Estado formula y lleva a cabo en una sociedad en la que participamos como ciudadanos y elegimos a nuestros representantes”.
Dentro de este contexto entonces, cabe preguntar de qué hablamos cuando hablamos de inflación “la inflación se define por los efectos que genera: aumento sostenido del nivel general de precios y el deterioro de la capacidad adquisitiva del dinero. Es un fenómeno monetario causado por el exceso de la cantidad de dinero en circulación en relación a la cantidad de bienes y servicios producidos. Por lo tanto las políticas antiinflacionarias en general se basan en la restricción de la cantidad de dinero (oferta monetaria) haciendo hincapié en la reducción del déficit fiscal y actuando preferentemente en la reducción del gasto público y/o en el aumento de los impuestos. Esta es la interpretación de los economistas liberales. Hay otra versión que hace hincapié en la necesidad de reformas estructurales por el lado de la oferta de bienes y servicios sin abandonar la idea de restringir la oferta monetaria, siendo prioritario lo primero”.
Lo contrario a la inflación es la deflación, proceso que en Argentina solo se dió una vez, históricamente, pero de qué se trata “la deflación es el fenómeno inverso a la inflación. Se produce como consecuencia de una situación de crisis económica que afecta al consumo. La precariedad del consumo frente a una producción de bienes y servicios que lo supera (oferta) reduce el nivel general de precios, situación propia de una situación de estancamiento económico. La reducción de los precios desalienta la producción” respondió el economista.
Para cerrar, nos brindó un comentario “en mi opinión no tenemos una inflación controlada y tampoco una deflación. La economía argentina actualmente atraviesa por una situación de fuerte desaceleración inflacionaria como consecuencia de una política monetaria basada en la reducción del déficit fiscal, al producirse una fuerte reducción del gasto público y un aumento de los impuestos. Como consecuencia de ello se han reducido los salarios reales y las jubilaciones, ha aumentado la desocupación y el empleo informal y se ha producido un aumento de la pobreza. Esta situación la había previsto el gobierno en una primera etapa necesaria para, según su opinión, iniciar una fase de recuperación de la actividad económica en un contexto de estabilidad de precios, haciendo pié ahora sí en el incremento del consumo, la inversión y las exportaciones. Faltan pues políticas económicas que alienten sobre todo a la inversión productiva y las exportaciones, claves para el crecimiento económico, incrementando por esta vía el consumo y la ocupación. Es decir políticas económicas que impacten favorablemente en la esfera real de la economía”.