Guillermo Giordania, uno de los damnificados, aseguró que la prueba aportada permitiría avanzar con nuevas imputaciones. También reconstruyó las primeras actuaciones de la investigación y el rol que tuvo uno de los empleados de la financiera.
Los damnificados por la financiera CIAG esperan respuestas concretas sobre el avance de la causa y consideran que la prueba incorporada hasta el momento permitiría avanzar con nuevas imputaciones. “Mañana esperamos respuestas concretas. Entendemos que la causa y la prueba aportada es suficiente como para generar algunas imputaciones”, sostuvo Guillermo Giordania, uno de los damnificados.
Según relató Giordania, la oficina de la financiera cerró entre fines de 2020 y comienzos de 2021. En julio de 2022, un primer grupo integrado por seis o siete personas presentó denuncias contra Roata, Legranza y Juan Carlos Culjain, aunque este último había fallecido y, por lo tanto, no tenía responsabilidad penal.
La investigación se concentró inicialmente en Roata, quien permaneció detenido durante aproximadamente 16 meses y luego accedió a una probation. De acuerdo con el relato de Giordania, debió entregar sus bienes, pero esa medida no alcanzó para recuperar el 50% del dinero reclamado por el primer grupo de damnificados.
Giordania contó que, tras la salida de Roata a fines de 2024, se contactó con él a partir de documentación que había encontrado en la oficina de la financiera. “Roata empezó a colaborar, me empezó a explicar y me convencí de que el dinero no estaba en cabeza de él, sino en cabeza de la viuda”, afirmó.
Ahora, los damnificados esperan que la documentación y los elementos aportados a la investigación permitan ampliar las responsabilidades analizadas en la causa y avanzar con nuevas imputaciones.
Fuente: RTS Noticias