Fue docente de inglés y “maestra normal”. Hoy, por lo magro de su jubilación, ofrece sillitas de madera en la vereda de un banco en Palermo. Su historia se viralizó en TikTok.
La historia de María Inés, una jubilada de 89 años que se ve obligada a vender artesanías en la vía pública para costear sus gastos básicos, ha generado una ola de solidaridad e indignación en las redes sociales. A pesar de haber trabajado toda su vida como docente, hoy subsiste armando y vendiendo pequeñas sillas de madera en la puerta de un banco en el barrio porteño de Palermo.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el caso cobró notoriedad tras viralizarse un video en TikTok donde la mujer relata su situación con una lucidez y dignidad que conmovieron a miles de usuarios.
«La jubilación es una porquería»
En el video, María Inés explica con crudeza por qué, a su edad, sigue trabajando en la calle: «Porque la jubilación es una porquería y cuando pago el alquiler no me queda una moneda».
Sentada en el piso sobre una manta, con pegamento en mano y rodeada de sus creaciones, cuenta que trabaja desde los 18 años. Su currículum es extenso: fue profesora de inglés técnico, traductora y «maestra normal». «Yo traduzco inglés técnico… ¿Y a dónde voy a trabajar con 89 años?», se pregunta con ironía ante la cámara.
Un inglés perfecto y herencia escocesa
Uno de los momentos más sorprendentes de la entrevista viral es cuando el joven que la graba comienza a hablarle en inglés. María Inés cambia de idioma con total naturalidad y fluidez, revelando su origen: «My father was from Scotland» (Mi padre era de Escocia).
Con una sonrisa, recuerda que en su casa se hablaba inglés y que sus padres la enviaron al instituto «Lenguas Vivas» no para aprender ese idioma, sino para perfeccionar su español: «So that they would fix my Spanish, not my English».
Dónde encontrarla para ayudar
Tras la repercusión del video, usuarios en redes sociales compartieron las coordenadas exactas para quienes deseen colaborar con ella. María Inés suele ubicarse en la entrada de la sucursal del Banco Supervielle en la intersección de Avenida Santa Fe y Billinghurst.
«Si andan por la zona y pueden ayudarla, incluso con una charla, seguro le alegran el día», expresó la usuaria Micaela Sansuste en Twitter, impulsando una cadena de ayuda para la docente.
Fuente: Noticias Argentinas