El Día Mundial del Corazón se celebra el 29 de septiembre para concientizar sobre la prevención, el control y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. Las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte en todo el mundo, los problemas cardiovasculares se pueden prevenir con hábitos saludables.
Valeria Elías
RTS Medios
La Federación Mundial del Corazón, con el apoyo de la OMS y la UNESCO, designó al 29 de septiembre del 2000 como el Día Mundial del Corazón. Esto obedeció a una estrategia para dar a conocer masivamente las enfermedades cardiovasculares, su prevención, control y tratamiento. Son múltiples los factores que la ocasionan: desde el tabaquismo hasta la diabetes, pasando por la presión arterial alta y la obesidad, la contaminación del aire o patologías menos comunes.
El cardiólogo Leandro Román (Mat. 3773) en una entrevista con la periodista de RTS Medios brindó detalles y consejos para una mejor salud cardiovascular.
— ¿Cuál es el panorama actual de la cardiología y la concientización sobre las patologías cardiovasculares?
— El panorama actual nos muestra una paradoja. Por un lado, la cardiología vivió una revolución tecnológica sin precedentes: hoy diagnosticamos en minutos y tratamos afecciones con procedimientos mínimamente invasivos. La terapéutica también dio avances inimaginables, la farmacología disponible es muy eficiente actualmente por ejemplo:
Los «protectores» de última generación (iSGLT2), nacieron como remedios para la diabetes, pero descubrimos que son auténticos escudos para el corazón y los riñones. Ayudan a eliminar azúcar y sal por la orina, alivia la carga de trabajo del corazón y reducen drásticamente las internaciones por insuficiencia cardíaca, aunque la persona no tenga diabetes.
Otra son las vacunas o inyecciones semestrales para el colesterol (Inclisiran y anticuerpos PCSK9), esto es para la gente a la que las pastillas tradicionales de colesterol no le alcanzan o le caen mal, llegó una revolución tecnológica (basada en ARN). Son inyecciones que se aplican apenas dos veces al año y logran bajar el colesterol «malo» (LDL) a niveles históricamente bajos de forma continua y segura.
También, la nueva era del control de peso y la inflamación (GLP-1), medicamentos muy conocidos por la pérdida de peso (como la semaglutida) demostraron ser mucho más que un tratamiento estético o metabólico. Bajan la inflamación de las arterias y reducen de forma directa el riesgo de sufrir un infarto o un ACV, además de mejorar la presión y controlar la glucosa.
Además, está la pastilla «todo en uno» (Polipíldora), simplificar la vida del paciente es clave para que no abandone el tratamiento. Junta en una sola cápsula diaria el remedio para la presión, la estatina para el colesterol y la aspirina. Demostró que al facilitar la toma, la gente se cuida más y se previenen muchísimos eventos graves.
Y por último, los fármacos para el corazón «rígido» (Tafamidis y Mavacamten), antes había enfermedades del músculo cardíaco para las que no teníamos respuesta y solo podíamos acompañar los síntomas. Son medicamentos de precisión que van directo a la causa molecular del problema, frenando la deformación del músculo del corazón y evitando que se ponga duro o demasiado grueso.
Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la causa número uno de muerte en el mundo. El principal desafío actual no es la falta de medicina, sino la falta de concientización, dado las enfermedades silenciosas: presión alta, el colesterol elevado y la glucosa en sangre no suelen doler ni dar síntomas en etapas tempranas. La gente suele consultar cuando la arteria ya se tapó o cuando el corazón ya se resintió. Entendiendo la percepción del riesgo, lamentablemente muchas personas postergan sus chequeos porque se «sienten bien». La mejor manera es la prevención, llegar antes que la enfermedad. El objetivo de la cardiología moderna es pasar de la medicina reactiva (apagar el incendio cuando ocurre el infarto) a la medicina preventiva (evitar que la chispa se genera).
— ¿Cuáles serían la prevención y señales de alerta del sistema cardiovascular?
— La prevención se resume en una regla de oro: saber tus números y escuchar a tu cuerpo. Los controles que no podés ignorar: Conocer tu presión arterial. Saber tus niveles de colesterol y azúcar en sangre. Realizar un chequeo médico anual.
Red Flags, son las señales de alerta que requieren consulta inmediata: opresión o dolor en el pecho: sensación de peso, como «un elefante sentado en el pecho», que puede irradiarse al brazo izquierdo, cuello, mandíbula o espalda. Falta de aire inusual: ahogarse o fatigarse al realizar tareas cotidianas que antes no costaban esfuerzo. Palpitaciones o ritmo irregular: sentir que el corazón «se salta un latido» o late fuera de control en reposo. Mareos o desmayos repentinos: pérdida brusca del conocimiento o sensación de vacío al levantarse o hacer esfuerzo.
— ¿Cuáles son los estilos de vida: Hábitos buenos y malos a tener en cuenta?
— El corazón es un músculo que refleja exactamente cómo vivimos día a día. Enemigos del corazón (Hábitos a erradicar o controlar): el sedentarismo: Estar sentado la mayor parte del día es tan dañino como el cigarrillo. El tabaquismo y el vapeo: Dañan directamente la pared interna de las arterias, acelerando la formación de coágulos. La alimentación ultra procesada: Exceso de sal, azúcares refinados y grasas trans. El estrés crónico y el mal descanso: Dormir menos de 6 a 7 horas diarias o vivir en constante tensión eleva la hormona del cortisol y la presión arterial.
Aliados del corazón (Hábitos a incorporar): moverse a diario: Al menos 150 minutos de actividad física a la semana (combinando aeróbico y fuerza). Comida real: Priorizar frutas, verduras, legumbres, frutos secos, carnes magras y aceite de oliva. Descanso reparador: Mantener horarios regulares para dormir. Gestión del estrés: Espacios de desconexión, vínculos saludables y pausas durante la jornada laboral.
— Podrías comentar sobre innovación y futuro de la cardiología
— El futuro de la cardiología ya empezó y se enfoca en tres pilares: precisión, tecnología y mínima invasión. Inteligencia Artificial: algoritmos capaces de detectar arritmias invisibles en un electrocardiograma o predecir un evento cardíaco antes de que ocurra. Dispositivos portátiles (Wearables): relojes y parches inteligentes que monitorean el ritmo cardíaco en tiempo real, alertando al usuario y a su médico ante irregularidades. Procedimientos percutáneos: la capacidad de cambiar válvulas cardíacas o destapar arterias a través de una pequeña punción en la ingle o la muñeca, sin necesidad de abrir el tórax y con recuperaciones de 24 a 48 horas. Genética y medicina de precisión: tratamientos personalizados según el perfil genético de cada paciente para controlar el colesterol resistente o miocardiopatías hereditarias.
— Mitos y verdades del corazón
— Mito: «Si no me duele nada, mi corazón está sano» Verdad: es que es falso. Factores de riesgo como la hipertensión o el colesterol alto son «asesinos silenciosos» que no provocan dolor.
Mito: «El infarto es un problema de hombres». Verdad: es que es falso. Las enfermedades cardiovasculares son también la principal causa de muerte en mujeres, en quienes los síntomas a veces pueden ser más atípicos (fatiga, náuseas, dolor en el abdomen).
Mito: «Si ya soy grande, no tiene sentido empezar a cuidarme o hacer ejercicio». Verdad: también es falso. El beneficio de adoptar hábitos saludables se evidencia a cualquier edad. Nunca es tarde para proteger tus arterias.
Mito: «Una copa de vino tinto al día protege 100% el corazón». Verdad: es falso. Aunque contiene antioxidantes, el consumo de alcohol no debe promoverse como estrategia de salud médica; los riesgos del alcohol suelen superar sus eventuales beneficios.
— Mensaje final para la Concientización
«Tu corazón no avisa con tiempo, actúa todos los días». Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, pero tienen una gran ventaja a nuestro favor: hasta el 80% de los infartos y accidentes cerebrovasculares (ACV) se pueden prevenir. Cuidar tu corazón no requiere cambios drásticos de la noche a la mañana. Empieza hoy con pequeños pasos: camina 30 minutos, sumá más comida real a tu plato, controlá tu presión y agendas ese chequeo médico que venís postergando. Tu salud cardiovascular no depende de la suerte, depende de las decisiones que tomás todos los días. Cuidá tu corazón, porque es el único motor que te va a acompañar toda la vida.
Fuente: RTS Noticias