Representantes del comercio y la industria analizaron el impacto del actual escenario productivo. Señalaron que la apertura comercial y la debilidad del mercado interno afectan al sector.
Dirigentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) evaluaron el presente económico y el desempeño de distintos sectores productivos en el contexto de las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei. Coincidieron en que la actividad se mantiene en niveles bajos y que no se observan señales de recuperación en el corto plazo.
El presidente de CAME, Ricardo Diab, sostuvo que el comercio atraviesa un momento complejo. “Nuestros números están muy bajos y no vemos nada que lo haga cambiar”, señaló. Además, advirtió que el cierre de industrias impacta de manera directa en el sector comercial.
Diab explicó que la apertura de importaciones genera consecuencias en toda la cadena productiva. “Ver que cierran industrias por la apertura comercial nos perjudica también a nosotros. Sin obreros con salarios buenos no hay comercio”, afirmó.
Por su parte, el titular de FISFE, Javier Martín, indicó que la actividad industrial continúa por debajo de los niveles del año pasado. “El 2025 tuvo un 10% por debajo del 24, que fue malo. Vemos que solo tracciona gas, petróleo y agroindustria”, expresó.
Martín agregó que la mayoría de los sectores no muestran señales de mejora y planteó la necesidad de fortalecer el mercado interno. “Si el mercado interno no tracciona, no hay industria ni comercio”, sostuvo, y sobre la reforma laboral señaló que “terminó siendo algo acelerado, sin consenso”. También planteó que el país debe “insertarse de manera inteligente al mundo”.
Fuente: RTS Medios