Desde el sector cárnico señalaron que los precios se mantienen estables, pero advirtieron que el poder adquisitivo condiciona las compras. Los consumidores incorporan nuevas opciones por la diferencia de valores entre los distintos productos.
El consumo de carne vacuna muestra una retracción y cada vez más consumidores optan por cortes de cerdo y pollo como alternativas más accesibles. Así lo indicó Juan Ramos, integrante del Sindicato de la Carne de Rosario, quien aseguró que la estabilidad de los precios no alcanza para revertir la caída en las ventas.
«No hay modificación en el precio, el precio se está manteniendo, pero después depende del poder adquisitivo de la gente», afirmó. En ese sentido, explicó que el movimiento en las carnicerías suele concentrarse en los primeros días del mes y disminuye hacia las últimas semanas.
Ramos destacó el crecimiento del consumo de carne porcina, especialmente de cortes que anteriormente tenían poca demanda. «La pulpa de cerdo no se consumía y ahora se está consumiendo bastante», sostuvo. Además, remarcó que cortes como la nalga, el cuadril y la cabeza de lomo comenzaron a utilizarse para milanesas, bifes y preparaciones al horno.
El referente del sector explicó que la diferencia de precios es uno de los principales factores que impulsan este cambio de hábitos. «Estamos hablando de la nalga de cerdo a los 10.000 pesos y la nalga del vacuno a 22.000 o 23.000 pesos», detalló. También señaló que existen otros cortes vacunos más económicos y que los productos elaborados registran una mayor demanda.
En cuanto a las milanesas, indicó que las de carne vacuna se comercializan entre 12.000 y 13.000 pesos el kilo, mientras que las de cerdo cuestan entre 7.500 y 8.000 pesos. «Son todas variantes que la gente las va tomando», concluyó.
Fuente: RTS Medios