“Belgrano fue un pensador revolucionario para quien la política tenía un sentido de responsabilidad ante el presente de la patria”

Cada 20 de junio se recuerda la creación de la bandera argentina y a su creador Manuel Belgrano. Un hombre serio, íntegro, con claras visiones sobre la conformación de una nación libre y soberana. 

Valeria Elías

RTS Medios

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, pasó a la historia como Manuel Belgrano. Fue abogado, economista, periodista, político, militar rioplatense y es considerado uno de los Padres de la Patria en Argentina. Su persona no fue solo la de un militar con ideas independentistas, sino que se destacó por muchas acciones más. Sonia Rosa Tedeschi, es docente, Doctora en Historia e integra el  Centro de Estudios Hispanoamericanos de la Junta Provincial de Estudios Históricos de Santa Fe, conversó en RTS Medios sobre este Prócer nacional.

 

 

—¿Cuál fue el contexto en el que falleció Belgrano?

 

— Belgrano falleció a los 50 años de edad, agobiado por múltiples afecciones. Los que han estudiado las enfermedades que padecía al morir hablan de hidropesía con hinchazón de pies y piernas y serios problemas cardíacos. A mediados de 1819, estaba acampando con su Ejército del Norte en la Capilla del Pilar y su salud se había desmejorado mucho, así que entregó el mando y en marzo de 1820 llegó a Buenos Aires para tratar sus dolencias. Al poco tiempo murió, precisamente el 20 de junio.

Notablemente no se encuentran repercusiones de su muerte en la prensa. Sus funerales se realizaron al mes siguiente en la Iglesia de Santo Domingo, él era terciario domínico así que fue sepultado con el hábito religioso acompañado por solo un puñado de familiares y amigos. Esa indiferencia parece inexplicable pero lo cierto es que en esos meses Buenos Aires estaba viviendo una gran conmoción política interna. Eran días de enfrentamientos armados con las fuerzas federales del Litoral. Al año siguiente, julio de 1821, la situación política se había estabilizado, con las provincias habían mejorado las relaciones así que fue un momento más propicio para hacer un homenaje a Belgrano, un justo reconocimiento. La verdad es que fue completo, con funeral en la Catedral, salva de cañones y repique de campanas. Un periódico de ese mes, llamado El Curioso, publica un Canto Fúnebre resaltando las virtudes de Belgrano y las victorias que le dio a la Patria…una verdadera joya literaria escrita por un gran poeta, José Crisóstomo de Lafinur.

 

 

—¿Que significó su existencia y fervor por la patria en aquella época?

 

— En aquella época, pensemos en la década de 1810, cuántas cosas sucedieron… En primer lugar se logró un gobierno propio como resultado de la revolución de mayo, es el primer momento de ruptura real con el orden colonial y de ese gobierno criollo formado por la Primera Junta, Belgrano fue Vocal. O sea que en ese acto político si se quiere fundante, tiene una participación central. Esa revolución tenía que extenderse hacia otros lugares y sofocar aquellos movimientos contrarrevolucionarios. Fue nombrado General en Jefe, el gobierno necesitaba Jefes militares leales. Fue enviado a fines de 1810 en una expedición a Paraguay, el ejército a su paso fue sumando hombres, armas y caballos. Pasó por Rosario, por Coronda, acampó en Santo Tomé y entró en la ciudad de Santa Fe, donde se alojó varios días en el convento de Santo Domingo y agregó a las tropas dos compañías de Blandengues dejando indefensas las fronteras al norte de Santa Fe. Se sabe que Estanislao López como Sargento formó parte de los movilizados. En 1812, el gobierno porteño le encomendó crear dos Baterías en el Rosario, para defender las costas de los españoles que navegaban por el río Paraná. Pero no había bandera propia, se necesitaba un distintivo patriota, la mandó hacer blanca y celeste y la enarboló el 27 de febrero. Pocos saben que la Proclama de juramento escrita por Belgrano se guarda aún en un viejo tomo de nuestro Archivo Histórico de Santa Fe.

Luego, fue Comandante del Ejército del Norte que tenía que actuar en el Alto Perú. Tuvo varias derrotas ante las poderosas fuerzas españolas pero dos triunfos muy importantes en Tucumán en 1812 y Salta en 1813. Durante un período fue diplomático en Europa para buscar apoyos a la revolución. Esto lo alejó del campo de batalla pero luego ya de vuelta, en el Congreso de Tucumán de 1816 impulsó fuertemente la declaración de independencia. En el marco de las guerras de independencia lo designaron nuevamente como Comandante del Ejército del Norte hasta 1819 en que tiene que abandonar por razones de salud y entregar el mando. Fueron años de violencia, de mucha incertidumbre, pero también de valor, fervor patriota y grandeza…

— Belgrano no solo creó la bandera tenía otras visiones para el país en tanto educación por ejemplo?


— Belgrano cursó sus primeros estudios en el Real Colegio de San Carlos de Buenos Aires. Su padre, Domingo, un rico comerciante proveniente de la Liguria lo impulsó a viajar a España y estudiar Leyes en la Universidad de Salamanca, donde se graduó de abogado. Interesado en la Economía Política se fue a la Universidad de Valladolid para una especialización. Muy joven e inquieto, aprovechó el medio intelectual y se puso en contacto con las nuevas ideas ilustradas, que luego difundió en Buenos Aires a través de su tarea en el Consulado de Comercio y en la prensa.

Apreció claramente el valor de la educación. Fue un gran lector. Entre 1811 y 1812 donó a la recién creada Biblioteca Pública de Buenos Aires, más de 160 volúmenes que eran parte de su biblioteca personal, la mayoría en español y francés, algunas obras en italiano y griego. Libros sobre la revolución francesa, otros exaltando la figura de generales militares napoleónicos y producciones de origen jesuita, una colección valiosísima que se encuentra en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

¿Qué visión tenía de la educación? ¿Qué valor tenía para la sociedad? Son muy interesantes sus afirmaciones, cuando volvió de sus estudios en España tenía muy claro el valor del saber práctico y la educación como fundamento de la felicidad pública y la prosperidad social. ¿Donde difundió sus novedosas ideas? En 1810 fundó el periódico Correo del Comercio. Es notable todos los temas que son materia de su opinión pero el eje que los va conectando tiene que ver con educar en las virtudes, dar buenos ejemplos y primordialmente en la educación religiosa. Belgrano fue un ferviente católico practicante y de profunda devoción mariana. No falta en sus reflexiones la educación de la mujer. Para él era clave inculcarle valores porque ellas son formadoras de «ciudadanos». Las escuelas de niñas son muy necesarias afirmaba. Y otras escuelas también como las que creó para dibujo, náutica, matemáticas y agricultura.  


—¿Belgrano era un hombre íntegro que tenía sus propios pensamientos, hay frases o escritos que muestren esa personalidad?


—Yo señalaría la Autobiografía que Belgrano escribió en 1814. En ese texto muestra su personalidad y su convicción manifiesta de que los hombres públicos en cualquier cargo o posición tienen que servir de ejemplo virtuoso a la sociedad, ser útil a sus paisanos como él llamaba a la gente del pueblo.

Si uno revisa los primeros números del Correo del Comercio, se encuentran expresiones de aliento a los labradores, artesanos y comerciantes «por sus trabajos provechosos al Estado». Elogia sus afanes, el valor que le agregan a sus producciones para «promover la prosperidad». Pero lo más interesante es que declara que desde el Estado a través de sus dirigentes «nos dirigimos a ofrecer nuestros trabajos, sin tener otro interés ni otras miras que las de vuestros adelantamientos, puesto que de ellos indispensablemente han de resultar los que convienen al Estado».

Sin dudas, Belgrano fue un pensador revolucionario para quien la política tenía un sentido de responsabilidad ante el presente de la patria y las generaciones futuras lo que se puede ver en todos sus escritos y acciones.

Fuente: RTS Noticias