La Municipalidad confirmó que el lugar no está habilitado como espcio para que vivan adultos mayores. «Prendí fuego el colchón para que alguien me escuche», aseguró uno de los adultos mayores.
Un incendio ocurrido este miércoles en un inmueble de Gollán al 10100, en el barrio Nuevo Horizonte de la ciudad de Santa Fe, derivó en la intervención de las autoridades policiales y dejó al descubierto las pésimas condiciones en las que vivían ocho adultos mayores.
Tras el episodio, residentes del lugar denunciaron falta de alimentos, encierro y el cobro de sus jubilaciones por parte de quienes administraban el establecimiento. La Municipalidad de Santa Fe confirmó que el espacio no está habilitado como residencia geriátrica.
Uno de los hombres alojados en el lugar explicó que el incendio fue intencional para visibilizar la situación. «Prendí fuego el colchón para que alguien me escuche. Nos tienen encerrados acá. Queremos que nos saquen porque estamos sufriendo mucho», afirmó. Además, denunció: «No te dan yerba, ni comida, ni té, ni café. Estamos pasando hambre y frío».
Por su parte, otro anciano de apellido Arriola también sostuvo que llegó al establecimiento por recomendación de una asistente social mientras permanecía internado en el Hospital Iturraspe. «Llegué acá engañado por una asistente social. Acá vivimos muy mal. Padecemos abusos de todo orden», expresó. Según su testimonio, quienes administran el lugar retienen la documentación de los residentes y perciben sus haberes previsionales. «Ellos te sacan los documentos y cobran nuestra jubilación y no te dan nada para comer», aseguró.
En el lugar, los adultos mayores señalaron además que algunas personas duermen en el piso y que entre los residentes hay personas con discapacidad visual y distintos problemas de salud. Tras las inspecciones, la Municipalidad confirmó que el inmueble no cuenta con habilitación para funcionar como geriátrico.
Por su parte, el encargado del establecimiento rechazó las acusaciones. «Ellos no están abandonados. Tienen patologías y están en situación de calle. Comen todos los días. Esto no es un hogar, es un centro de atención de gente de calle», afirmó. También indicó que fue contratado por la propietaria del inmueble, de apellido Gamboa, para desempeñarse en ese lugar.
Tras la repercusión que generó en la prensa, se presentó en el lugar el dueño de la propiedad y confirmó a RTS Medios que la casa fue alquilada para uso familiar, no para residencia de adultos.
Fuente: RTS Medios