Referentes del sector repasaron el origen de la variedad en el país y su posicionamiento internacional. También remarcaron la adaptación lograda en distintas regiones productivas.
En el marco del Día Mundial del Malbec, especialistas del rubro vitivinícola destacaron el recorrido histórico de la cepa que se convirtió en símbolo de Argentina y remarcaron su consolidación en mercados internacionales. La fecha recuerda el impulso dado al desarrollo de la actividad en el siglo XIX y el inicio de una transformación productiva en el país.
Emiliano Kuriger y Sebastián Morbidoni, de Estudio Vino, señalaron que el punto de partida se remonta a 1853, cuando Domingo Faustino Sarmiento promovió un proyecto para fortalecer la vitivinicultura nacional. En ese contexto, convocó al agrónomo francés Michel Pouget, quien introdujo la variedad en territorio argentino.
“Fue el puntapié inicial donde esas cepas se desarrolló y se plantó en la Argentina y encontró su lugar en el mundo”, explicaron al referirse a la llegada del Malbec y su posterior expansión.
Sobre las características de la variedad, indicaron que una de sus principales virtudes fue la capacidad de adaptación a distintos terruños, especialmente en Mendoza. “Primero en Mendoza encontró el clima ideal”, señalaron, y agregaron que esas condiciones permitieron vinos con perfiles diferentes a los elaborados en Francia.
También remarcaron el salto de calidad registrado en las últimas décadas a partir de nuevas tecnologías y estrategias comerciales. “Eso hizo que nos escalonemos muy bien y tengamos vinos a precios increíbles compitiendo a nivel mundial”, sostuvieron al describir el posicionamiento alcanzado por el Malbec argentino.
Fuente: RTS Medios