Entender la salud como una integralidad y no como la parcialidad de ciertas partes del cuerpo es importante para poder conservarla de forma adecuada. La médico clínica Silvia Barea, en diálogo con RTS Medios, explicó de qué se trata conservar la salud.
Valeria Elías
RTS Medios
La salud es considerada de forma popular como física, pero en lo que refiere a salud el concepto debe ser abordado de forma integral. No es solo la salud física la que importa sino que la salud mental y social también son claves para estar en equilibrio y armonía con el cuerpo. La médico clínico (MP 1964) Silvia Barea, amplía el concepto y brindó consejos de cómo conservar y cuidar la salud.
En este sentido, la especialista comenzó diciendo: “En su definición más sencilla, se puede entender como un estado de completo bienestar físico, mental y social. Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su constitución de 1948, amplió el concepto y afirmó que salud no es simplemente la ausencia de enfermedad o afecciones físicas. La salud debe ser un recurso para la vida y no solo un objetivo de la vida. El 7 de abril se celebró «El Día Mundial de la Salud» en conmemoración de la constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en 2026 el lema es «Una Sola Salud».
De esta forma la médico, explicó: “La salud física: Esto comprende la capacidad de realizar actividades cotidianas sin limitaciones físicas, la resistencia a las enfermedades y la capacidad de recuperación frente a los traumas físicos. Salud mental: Engloba el bienestar emocional y psicológico, la capacidad para manejar el estrés, desarrollar habilidades sociales y mantener relaciones interpersonales saludables, así como la capacidad para aprender, trabajar y tomar decisiones. La salud mental es esencial para el bienestar general. Salud social: Un componente a menudo menos reconocido de la salud, se refiere a la capacidad para interactuar de manera efectiva con la sociedad y tener relaciones personales que promuevan el bienestar emocional. La salud social puede verse afectada por una variedad de factores, como el aislamiento, el acoso, la discriminación y la falta de apoyo social”.
“Es importante destacar que estos tres componentes de la salud físico, mental y social, están interrelacionados e influyen entre sí. Por último, la salud es un estado dinámico que cambia a lo largo de la vida de una persona y que está influido tanto por factores genéticos, ambientales y de comportamiento. El mantenimiento de la salud, por lo tanto, requiere un enfoque de toda la vida que incluya una dieta saludable, actividad física regular, medidas preventivas como vacunaciones y exámenes médicos regulares, cuidado de la salud mental, y una red de apoyo social sólida”, se explayó la entrevistada .
“Los primeros estudiosos formales de la salud –expuso Barea– fueron los filósofos y médicos de la antigüedad clásica. Para ellos la enfermedad era un castigo de los dioses y podía ser restablecida cumpliendo su voluntad. El famoso médico griego Hipócrates (c.460-370 a.c) se decía que descendía de Esculapio (dios romano) actualmente conocido como padre de la medicina. Así nació una teoría médica antigua como la teoría humoral: según la cual la salud era resultado del balance entre 4 sustancias primordiales; sangre, bilis amarilla, bilis negra y flema. Esta teoría fue popular por años gracias a escritos del médico romano Galeno (129-201) e influyó en la medicina islámica y la alquimia. En el siglo XVII los nuevos avances de la química y la medicina permitieron abandonar esa idea y sentar las bases para su refutación definitiva en 1858”.
¿Qué es la vida sana?
Para la especialista consultada: “Una vida sana es un conjunto de hábitos y comportamientos cotidianos que buscan mantener el bienestar físico, mental y social a lo largo del tiempo reduciendo el riesgo de enfermedades. Para eso, las siguientes medidas pueden ayudar: hacer ejercicio, desayunar, comer equilibradamente, tomar agua, manejar el estrés, ejercitar la mente, mantener una red de contención (familia, amigos, cuidadoras), evitar el exceso de peso, consultar al odontólogo y oftalmólogo, no fumar (o evitar), no tomar alcohol en exceso, evitar toma de medicamentos sin control médico, reir, tomar sol (donde entra el sol, no entran las enfermedades) y dormir (fundamental)”
Luego agregó: “La población envejece en todo el mundo con más rapidez que en el pasado y esta transición demográfica afecta a casi todos los aspectos de la sociedad. El envejecimiento saludable es un proceso continuo de optimización de oportunidades para mantener y mejorar la salud física y mental, la independencia y la calidad de vida.
“Hay 4 tipos o formas de envejecimiento: ideal, activo, habitual, patológico, esto según incluyan enfermedades crónicas diagnosticadas, deterioro cognitivo, capacidad funcional, autopercepción del estado de salud, consumo de alcohol y tabaco y actividad física. Luego de una intercurrencia patológica la persona queda más frágil según la edad, la enfermedad y los cuidados son más estrictos y de manejarlos con convicción pueden prolongar su vida con buena calidad”, finalizó la entrevistada.
Fuente: RTS Noticias