La mujer aseguró que “no hubo abuso” y arremetió contra la víctima. Dijo que era “un juego” y que “tergiversaron” , sobre un hecho ocurrido en el Club Alemán de Hockey de Mendoza.
La madre de una de las acusadas por un supuesto abuso contra una menor de edad, durante el “bautismo” de iniciación en el Club Alemán de hockey de Mendoza por lo que ahora hay 10 imputadas, sostuvo que no existió tal delito, que la causa fue creada por “dinero” e indicó que los hechos relatados correspondían a “un juego”, al tiempo en que consideró que hubo “tergiversación” de lo ocurrido.
La mujer, que mantuvo su identidad reservada, indicó en declaraciones televisivas: “Hay una visión o una información sesgada de esto. Quienes expusieron esta situación fueron los abogados de la querella porque en el ámbito jurídico no tienen nada”.
Asimismo, negó rotundamente que el caso fuera caratulado como abuso: “No hubo abuso. De hecho, todas las resoluciones que se tomaron en la justicia, las leí. Hay dos abogados que están con nuestras hijas, que son la defensora oficial y el abogado particular, Mariana Silvestri y Fernando Peñalosa”
“Las únicas pruebas que hay son la pericia que dice que los peritos señalan que no hubo abuso sexual, que la chica problematizó una situación y después la expresó, pero que su problema es por la situación que se generó por haberse tenido que cambiar de club”, continuó.
Mientras que el abogado Lucas Lecour sostuvo ayer que “en un primer momento, la fiscalía tuvo la intención de archivar la causa. Las pruebas ya estaban. La cámara Gesell que se le tomó a la víctima y las pericias psicológicas dieron cuenta de que los hechos que relataba, eran verdaderos”.
La mujer contrapuso: “Igualmente, se fue por su voluntad, pero en la pericia están las declaraciones de los papás de las otras chicas a las que les hicieron la bienvenida, porque la bienvenida se las hicieron a seis chicas, no fue a una, y a todas les hicieron lo mismo y la única que plantea este problema es ella”.
Además, afirmó que la denunciante debió “ponerse en cuatro patas” y justificó: “Pero era para un juego donde les decían que caminaran como un perrito con un hueso en la boca, porque eran juegos como parte de una bienvenida. Ahora, eso se tergiversó totalmente, se sacó de contexto y se dio una connotación sexual que no hubo”.
“Ellas no se quedaron desnudas, sino, en calza y, como parte de los juegos, cada una sola dentro de un baño tenía que armarse un top con cosas que les dejaron ahí, pero nunca estuvieron desnudas delante de nadie”, indicó.
Ante el relato de la denunciante que sostuvo que fue coaccionada para colocarse una “morcilla entre la calza y la bombacha”, negó: “Eso no es verdad. Hubo juegos como parte de una bienvenida en el contexto de un torneo, en un club con chicas”.
La mujer tomó la misma postura respecto al rango etáreo de las denunciadas, ya que la querella lo definió entre los 22 y 30 años: “Dicen que eran todas grandes y en realidad eran todas chiquitas. De las seis que les hacían la bienvenida, una sola era mayor, que hoy es la supuesta testigo, que también participó en la bienvenida y después salió como testigo de un montón de cosas que nada que ver”.
“Se trata de un contexto de amigas que juegan juntas desde chiquitas. Nada fue sin su consentimiento. Ellas podían participar de esto, nunca estuvieron obligadas. Podían retirarse en el momento que ellas lo quisieran. De hecho, de las seis chicas, no todas participaron de todos los juegos, porque algunas en algún momento dijeron que ‘No’ y no lo hacían”, añadió.
Además, la madre de la señalada sostuvo que la acusación no fue realizada por los damnificados, sino por “el abogado del club». Al tiempo, relató: “Hay que reconocer que estas familias tienen cierta complejidad y alteraron el relato porque una cosa es lo que dijeron al principio y otra lo que se expresó después”.
Como si fuera poco, la mujer consideró que la causa llegó a esta instancia por fines económicos: “La intención de búsqueda es plata. La fiscal determinó que no había delito y debía archivarse. Estas personas -la querella- tienen abogados que en la zona son muy conocidos por crear causas en los medios sin un solo sustento jurídico”.
“Cuando se negaron al archivo, el juez citó a las chicas para una conciliación obligatoria, lo que era parte de una futura demanda por casi $100 millones. Esa es la verdadera intención de esta gente, porque sabíamos que había algo detrás”, apuntó.
En línea, enfatizó que la causa inició en 2023 “y nunca salimos a hablar” y justificó: “Hicimos silencio frente a la cantidad de embates en los medios. Confiamos en que la justicia iba a resolverlo. Las chicas fueron a declarar con mucha bronca, impotencia y verdades que no habían salido a la luz”.
En su declaración, la denunciante indicó: “Estaba vendada, no sabía qué estaba haciendo y me metieron una salchicha en la boca a la fuerza, después, una morcilla entre la bombacha y la calza, tampoco sabía qué era y no me dejaban sacármela. En el medio, decían comentarios desubicados y sexualizados, sobre mi entrenador y yo”.
Sin embargo, la mujer se contrapuso: “Acá se hace hincapié en determinadas cosas como si con esos objetos se hubiera hecho cosas aberrantes. Las familias de las chicas somos muy unidas, cada una somos personas con conciencia social y ninguna de ellas es capaz de hacer algo que hiera a sus compañeras”.
Respecto a este escenario, no brindó mayores detalles, sólo afirmó: “Vi la foto de lo que hicieron con la morcilla”. Por otro lado, la madre de la denunciada marcó un revés en la postura de la querella.
“Llegó a declarar esto después de decirle a las chicas que no quería más problemas y que no sabía cómo frenar a los padres. Este relato que lo hicieron ver aberrante para llegar a esta situación. Se sacó de contexto la bienvenida en el club, no hubo intención de hacerla sentir mal y ellas se podían retirar en cualquier momento”, sentenció.
“Son hechos tergiversados. Dicen que nuestras hijas abusaron de ellas y no es verdad. Lo hicieron para pedir $100 millones”, cerró la mujer.
Fuente: Noticias Argentinas