El acuerdo establece 15 días sin hostilidades con mediación internacional. Las partes deberán negociar propuestas contrapuestas en un escenario de tensión.
Tras una nueva escalada en Medio Oriente, se alcanzó una tregua con un cese del fuego por 15 días, mediada por actores internacionales, que abre una instancia de negociación entre las partes. El docente de la UNR e integrante del Instituto de Estudios del Mundo Árabe e Islámico, Rubén Paredes, analizó el alcance del acuerdo y advirtió sobre su debilidad.
El especialista explicó que el entendimiento se logró horas antes del vencimiento de un ultimátum impulsado por Estados Unidos: “Se alcanzó esta tregua con mediación de Pakistán y otros actores”. En ese sentido, aclaró que no implica el fin del conflicto sino una pausa condicionada para abrir negociaciones.
Paredes detalló que durante este período se pondrán en discusión propuestas de ambas partes: “Se fijó un calendario muy acotado de 15 días de cese del fuego, no finalización de la guerra”. Además, señaló que el proceso incluye tanto los planteos de Irán como los de la administración estadounidense.
El analista remarcó que la situación sigue siendo inestable pese al acuerdo: “La situación es muy endeble en el terreno porque ya han habido escaramuzas”. También mencionó episodios recientes como ataques en la región y el cierre momentáneo del estrecho de Ormuz, que luego fue reabierto.
En ese contexto, sostuvo que persisten diferencias de fondo entre los actores involucrados: “Las miradas son totalmente incompatibles”. Según explicó, uno de los principales puntos de conflicto es el desarrollo nuclear iraní, con posiciones enfrentadas respecto al enriquecimiento de uranio.
Fuente: RTS Medios