Conflicto en Medio Oriente: ¿Cómo regular el impacto emocional ante una guerra que puede escalar? 

El conflicto bélico entre EE.UU.–Israel–Irán despertó el sistema de alarma a nivel mundial y sobre todo, impactó a niveles personales. El médico psiquiatra y psicoterapeuta, Dr. Miguel Ángel de Boer compartió para RTS Medios consejos para controlar la ansiedad y los trastornos traumáticos por las noticias actuales. 

Valeria Elías

RTS Medios

El médico psiquiatra y psicoterapeuta, Dr. Miguel Ángel de Boer, analizó la situación bélica actual, luego de los bombardeos en Irán e Israel y las aproximaciones a una guerra que puede ir escalando con el tiempo. Para esto, el especialista sugiere algunos consejos para estabilizar el sistema nervioso y no generar trastornos innecesarios a nivel psíquico.  

 

 

El Dr. de Boer comenzó explicando: “En los últimos días se produjo una escalada militar directa entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ya está teniendo repercusiones en toda la región de Medio Oriente. Los ataques comenzaron el 28 de febrero de 2026, cuando fuerzas israelíes —con apoyo estadounidense— lanzaron una operación aérea contra objetivos estratégicos iraníes vinculados a su programa militar y nuclear. Durante esos ataques murió el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, hecho confirmado posteriormente por autoridades iraníes y que abrió una crisis política interna en ese país”.  

 

 

“Desde entonces se produjo una rápida escalada –continúa relatando el especialista– Irán lanzó misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en el Golfo. Milicias aliadas de Irán en la región también comenzaron a intervenir. Hezbollah inició ataques desde Líbano contra territorio israelí. El conflicto ya ha provocado cientos de muertos y miles de heridos en los primeros días. Además, Irán ha amenazado con bloquear o atacar el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores del comercio mundial de petróleo, lo que ha generado fuerte impacto en los mercados energéticos. Sin embargo, hasta el momento no se observa: uso de armas nucleares, movilización militar global tipo guerra mundial, ruptura completa de canales diplomáticos. La situación es grave y volátil, pero sigue siendo un conflicto regional en expansión, no una guerra mundial”, aclaró el entrevistado.

 

Impacto emocional y psicológico

 

Las guerras y situaciones de extrema violencia tienen repercusiones tanto para los que la viven como para aquellos espectadores que observan de lejos los acontecimientos, y las consecuencias devastadoras de estos.

 

 

Por este motivo, el Psiquiatra expone: “Las crisis internacionales de este tipo generan respuestas emocionales muy intensas en muchas personas. Es frecuente que aparezcan: ansiedad anticipatoria, hipervigilancia informativa (mirar noticias todo el tiempo), insomnio o inquietud, irritabilidad, pensamientos catastróficos, como imaginar una guerra mundial o nuclear. En quienes vivieron experiencias traumáticas –dictaduras, guerra, terrorismo o violencia política– estas imágenes pueden reactivar memorias emocionales profundas. A veces no se trata solamente de una opinión sobre geopolítica. El cuerpo recuerda. Por eso algunas personas experimentan una sensación de déjà vu histórico o la impresión de que  «todo va a terminar mal». Cabe aclarar que esto no significa que la situación actual sea equivalente a tragedias del pasado. Significa que el sistema nervioso humano detecta patrones de amenaza y se pone en alerta”.

Para regular el impacto emocional


Ante la exposición reiterada a estas imágenes violentas, a discursos no verosímiles, existen métodos o estrategias que se pueden aplicar para mantener un equilibrio y poder manejar con más tranquilidad el entorno. 


“En momentos de gran incertidumbre global conviene recordar algo simple: el sistema nervioso tiende a sobredimensionar las amenazas cuando la información es fragmentaria, la sobreexposición a noticias aumenta la ansiedad,muchas crisis internacionales graves no escalaron finalmente a una guerra mundial. Por eso ayuda: apoyarse en información,  verificable, limitar el consumo continuo de noticias, volver a lo concreto de la vida cotidiana. Volver al presente –a lo que realmente está ocurriendo hoy en nuestra vida– es una forma sencilla y efectiva de regular la ansiedad”.

Fuente: RTS Noticias