La Secretaría de Trabajo dictó conciliación obligatoria tras el anuncio de cierre. La firma supedita la continuidad a cambios en la política de importaciones.
La planta de Fate en San Fernando atraviesa un escenario de incertidumbre luego de que la empresa anunciara el cierre de la fábrica y, tras la intervención del Gobierno nacional, condicionara una eventual reapertura a modificaciones en el esquema de importaciones de neumáticos. La Secretaría de Trabajo, que depende del Ministerio de Capital Humano, dictó la conciliación obligatoria, pero la firma no reanudó la producción.
La compañía, perteneciente a la familia Madanes Quintanilla, argumentó que parte de la planta se encuentra ocupada por trabajadores nucleados en el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), conducido por Alejandro Crespo, y que esa situación impide retomar las actividades. En paralelo, se desarrollan audiencias entre representantes de la empresa, funcionarios nacionales y dirigentes gremiales, con un nuevo encuentro previsto para este lunes al mediodía.
En ese marco, la firma dejó abierta la posibilidad de retrotraer la decisión de cierre, pero la vinculó a que el Gobierno avance en medidas para revertir la baja de aranceles a la importación de neumáticos o aplique mecanismos antidumping frente al ingreso de productos desde China, principal origen de las cubiertas importadas.
Desde el entorno oficial trascendió que no está en evaluación implementar restricciones adicionales al ingreso de mercadería extranjera, en línea con la política de apertura comercial orientada a fomentar la competencia y reducir precios en el mercado interno.
El conflicto impacta en cientos de trabajadores de la planta de San Fernando, algunos con más de tres décadas de antigüedad, que aguardan definiciones sobre la continuidad laboral. El resultado de las negociaciones en curso será determinante para el futuro de una de las históricas fábricas de neumáticos del país.
Fuente: RTS Medios