El consumo de carne vacuna cayó un 42% desde 1990

La suba de precios y la pérdida de poder adquisitivo impulsaron un mayor consumo de pollo y cerdo. Desde el sector frigorífico advierten una baja interanual de hasta el 20% en las ventas.

El consumo de carne vacuna en Argentina cayó un 42% desde 1990, en un contexto marcado por el aumento sostenido de precios y el impacto en el bolsillo de los hogares. Así lo explicó Antonio D’Angelo, representante de la Cámara de la Carne, quien señaló que el encarecimiento del producto llevó a los consumidores a optar por otras alternativas proteicas.

 

D’Angelo afirmó que “si la carne vacuna ha aumentado un 70%, el doble de la inflación, es lógico que la gente elija para administrar sus recursos y su dinero otras alternativas”. En ese sentido, remarcó que el desplazamiento hacia el pollo o el cerdo no responde a un cambio cultural, sino a una decisión condicionada por la situación económica.

 

Según detalló, esta tendencia se refleja con claridad en la cadena de comercialización. “Uno lo consulta a nivel supermercado, carnicería y frigorífico, y todos coinciden en que hubo una merma”, indicó, al comparar los niveles de venta de enero de 2025 con los de enero de 2026.

 

De acuerdo con esos relevamientos, la caída interanual del consumo oscila entre el 15% y el 20%, dependiendo del tipo de comercio. “Estamos hablando de una disminución cercana al 20%, lo cual es muchísimo”, sostuvo D’Angelo.

 

Desde el sector advierten que, mientras no se revierta la pérdida de poder adquisitivo, la carne vacuna continuará cediendo espacio frente a otras carnes más accesibles en la mesa de los argentinos.

Fuente: RTS Medios