La falta de pago a trabajadores de la planta profundiza el impacto económico en ambas localidades. Desde el Concejo de Totoras advierten que la situación afecta al comercio y a más de 200 familias.
La crisis que atraviesa Lácteos Verónica genera preocupación en Totoras y Clason por el impacto laboral y económico que provoca la falta de pago a los trabajadores de la planta. La situación se traduce en incertidumbre para las familias y en una caída directa del consumo en las economías locales.
El concejal de Totoras, Elian Griva, explicó que la empresa emplea a más de 100 familias de esa ciudad, en una localidad de unos 12 mil habitantes. “Son sueldos buenos y nosotros entendemos que son inyecciones que se hacen en la localidad, porque siempre lo que se mueve es el comercio local y es plata que hoy en día no está entrando”, señaló.
El edil advirtió que el impacto se da en cadena y alcanza a distintos sectores. “Esto nos afecta a todos, a la municipalidad también, porque una persona más en la calle es una persona más que necesita el apoyo del Estado local”, indicó, al tiempo que remarcó que la falta de ingresos dificulta incluso el pago de tasas municipales.
Según precisó Griva, la crisis implica que más de 200 millones de pesos mensuales dejan de circular en Totoras, lo que repercute de manera directa en los comercios. “Afecta al que vende ropa, al que corta el pelo, a la farmacia”, enumeró, al describir el impacto cotidiano de la paralización de la actividad.
En ese marco, el concejal sostuvo que es necesario un mayor acompañamiento institucional y reclamó definiciones claras por parte de la empresa. “Hace falta que el Estado local esté acompañando y que la parte empleadora sea clara con los empleados sobre cómo está la empresa y qué es lo que va a pasar”, concluyó.
Fuente: RTS Medios