Nutricionistas debaten el protagonismo de la carne en las nuevas guías alimentarias de Estados Unidos

La profesional santafesina Virginia Yódice analizó los cuestionamientos ambientales y el mensaje sanitario que generan las recomendaciones. Señaló que el eje está en reducir ultraprocesados y harinas refinadas.

Las nuevas guías alimentarias difundidas en Estados Unidos generaron un debate dentro del ámbito de la nutrición por el lugar que ocupa la carne en la gráfica oficial y por su impacto ambiental. El tema tomó dimensión internacional y también abrió discusiones entre profesionales argentinos sobre los alcances del mensaje en términos de salud pública y cambio climático.

Virginia Yódice, nutricionista del departamento La Capital, explicó que dentro del sector hay posiciones encontradas. “Está totalmente dividido”, afirmó, y señaló que una de las principales críticas apunta a los intereses económicos vinculados a la actividad ganadera y láctea, en un contexto global donde se recomienda priorizar proteínas de origen vegetal.


Desde ese enfoque, remarcó que la evidencia científica asocia la producción cárnica con un mayor impacto ambiental. “La evidencia muestra que hay que bajar la carne y empezar a dar un poco más de protagonismo a las legumbres y a otro tipo de proteínas”, sostuvo, al advertir que la gráfica oficial refuerza visualmente el consumo de carne.


Sin embargo, Yódice también planteó una mirada contextual desde la práctica clínica cotidiana. “A una comunidad que está comiendo hamburguesas con cheddar quizás es una transición y un mensaje esto de volver a la comida real”, señaló, al considerar que la guía puede funcionar como un llamado a reducir ultraprocesados y azúcares.


En ese sentido, valoró el impacto sanitario del mensaje más allá de sus limitaciones. “Cada paso a favor de salir de la refinada es una conquista en salud pública”, expresó, aunque reconoció que la propuesta es perfectible y que debería incorporar con mayor claridad la dimensión ambiental.
Por último, la nutricionista subrayó que el debate excede las elecciones individuales. “Lo que nosotros comemos en nuestro plato tiene un impacto colectivo”, afirmó, al remarcar que el desafío está en educar sobre una alimentación equilibrada que contemple tanto la salud como el cuidado del ambiente.

Fuente: RTS Medios