Daniel Teppaz: “Ese macho de verdad es una ficción. No existe”

A poco del Día del Hombre y del Día de Lucha contra la Violencia de Género, el médico profundiza sobre los desafíos de los varones en una sociedad que pone en evidencia los mandatos del patriarcado.

Victoria Rodríguez

RTS Medios

El 19 de noviembre fue el Día del Hombre, una fecha para reflexionar sobre los desafíos de los varones en una sociedad que les exige estándares imposibles y dónde los movimientos de mujeres y disidencias interpelan las prácticas y los deseos. El ex coordinador del Programa de Masculinidades de la Municipalidad de Rosario y médico tocoginecólogo, Daniel Teppaz, reflexionó sobre los mandatos que pesan sobre los varones y el desconcierto que reina sobre los hombres a 10 años del primer Ni Una Menos.


A días del 25 de noviembre, Día de Lucha contra la Violencia de Género, resurgen interrogantes.¿Cuál es el lugar de los varones en la construcción de una sociedad menos violenta? ¿Qué estereotipos pesan sobre los hombres? ¿Cómo tramitan los desafíos actuales? Para Teppaz es central poder poner la mirada sobre los varones y entender qué pasó después de la última ola feminista que puso muchos temas diversos en la escena pública.


“El gran síntoma que define a la situación de los varones es la desorientación”, dijo en diálogo con RTS Medios y agregó: “No saber qué hacer con toda esa información y cómo posicionarnos en un mundo que está cambiando”.


Luchas individuales, problemas sociales

Hay un tema que aparece como una constante en los varones, no suelen tener espacios para la conversación sincera, profunda y expuesta. Muchas veces porque no han tenido la educación emocional que habilita poner en palabras lo que sienten y los hace vulnerables y, otras, porque no cuentan con entornos que propicien ese tipo de intercambios.


“Muchos varones pueden hablar de lo que les pasa con una mujer, pero no con otro varón”, explicó el ex coordinador del Programa de Masculinidades de Rosario y siguió: “El miedo a la descalificación hace que muchos no puedan mostrar tristeza o fragilidad frente a otros varones”.


Aquí, explicó Teppaz, operan dos cuestiones: los mandatos y la mirada de otros varones. Y es que los feminismos plantean históricamente que el patriarcado –como sistema histórico, cultural, político y económico– oprime también a los varones porque establece una escala de valor que sólo un grupo muy pequeño de la población masculina puede liderar.


“Ese macho de verdad es una ficción. No existe. Sin embargo, todo el tiempo necesitamos simular delante de otros varones para no quedar por fuera de la cofradía”, resaltó el especialista.


Y ejemplificó: “Cuando un grupo de varones le dice algo a una chica en la calle, en realidad no se lo dicen a ella: se lo dicen a los otros varones para marcar que no son homosexuales.(…) Los verdaderos policías de la masculinidad son los otros varones”.


Teppaz también reconoció que hay un cambio de mirada de los varones sobre qué creen que las mujeres esperan de ellos: “Hoy los varones creen que tienen que ser proveedores, inteligentes, saber hacer cosas, pero también ser emocionales y hacer tareas del hogar”.


El desafío de la masculinidad

Pese a la avanzada de los discursos conservadores y antifeministas, los debates que los movimientos de mujeres y disidencias pusieron en la mesa siguen interpelando a la comunidad.


“Los feminismos no solo vienen a mejorar la situación de las mujeres, también vienen a mejorar la situación de los varones”, insistió Teppaz pero, sin ninguna intención de victimizarlos, añadió: “Muchos varones se enojaron, pero no por mala gente: dentro de la desorientación, uno no sabe qué hacer”.


En ese sentido, manifestó que es central que los varones encuentren espacios de conversación entre ellos para desandar las violencias: “Tenemos que encontrar formas creativas para hablarnos y organizarnos los varones. (…) Cuando los varones pueden expresar sentimientos delante de otros varones, ocurren cosas maravillosas”.

Fuente: RTS Medios