Día del abogado, serás lo que debas ser

El Día del Abogado se conmemora cada 29 de agosto en la Argentina con el objetivo de rendir homenaje a Juan Bautista Alberdi. Se trata del creador de una de las obras escritas más influyentes de la historia nacional. 

Valeria Elías

RTS Medios

El trabajo de Alberdi resultó fundamental para la reflexión de leyes y el Derecho, que luego inspiraría a la creación de la Constitución Nacional de 1853. Esta efeméride se celebra desde 1958, según lo dispuesto por la Junta de Gobierno de la Federación Argentina de Colegios de Abogados.

 

Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), el término abogado proviene del latín advocatus, que se refiere a un sonido que se utilizaba en la antigua Roma para pedir ayuda o auxilio. Con el paso del tiempo y el desarrollo de las profesiones, esta palabra se recuperó para identificar a aquellas personas que cuidan los derechos y obligaciones de acuerdo con la ley de cada país.

 

Todos, en algún momento tuvimos que recurrir a un letrado, esa experiencia nos abrió la cabeza, los bolsillos y la posibilidad de hacer memes.

 

La abogada Macarena Ochoa Capeletto, comparte su experiencia y visión sobre esta profesión.

“Creo que no hay una única razón. Algunos eligen esta carrera por la idea (muchas veces equivocada) de que ofrece una salida laboral rápida y segura; otros porque lo vivieron de cerca en su familia, o por tradición familiar; y muchos por el ideal de la defensa de los derechos. En mi caso, desde muy chica decía que “de grande” quería ser abogada. Mis papás siempre me lo recuerdan. Ya de grande, con más conciencia, confirmé esa vocación porque entendí que es imprescindible defender los derechos de las personas. Cuando esos derechos son vulnerados, alguien tiene que estar ahí para alzar la voz, poner un freno y buscar reparar esas injusticias”, expresó la entrevistada sobre los motivos de elección de profesión.

 

Sobre el descreimiento que hay en la sociedad para las profesiones de este área comentó: “Es cierto que existe un descreimiento social hacia los abogados, pero eso no debería hacernos dudar de nuestra capacidad ni de la seriedad de nuestra profesión. Como en cualquier oficio o carrera, puede haber personas que incumplen su labor o incluso perjudique a alguien, pero en esos casos siempre se puede acudir a otro profesional que sí esté comprometido. En realidad, los que ‘la hacen mal’ son los menos, en comparación con la gran cantidad de abogados que trabajan con responsabilidad y convicción en las causas que llegan a sus manos. Creo que la clave está en encontrar a ese profesional con quien haya afinidad: alguien que escuche, que se tome el tiempo y que realmente se interese en lo que uno está atravesando. Nosotros trabajamos, justamente, con personas que llegan en un momento de conflicto o de dificultad. Por eso, en mi caso, me esfuerzo en escuchar, comprender lo que está viviendo esa persona y buscar la mejor solución posible, ya sea a través de un proceso judicial o de un acuerdo extrajudicial”. 

 

“Lo menos gratificante, sin dudas, es el estigma social que todavía pesa sobre nosotros. Palabras como ‘cuervo’ o ‘carancho’ dañan la imagen de una profesión que, en realidad, y en su mayoría, tiene un carácter profundamente noble: la defensa de los derechos. En cambio, lo más gratificante es cuando el esfuerzo se traduce en resultados concretos: ganar un juicio, alcanzar un acuerdo justo, o simplemente ver la tranquilidad en el rostro del cliente cuando siente que su derecho fue reconocido. Trabajo principalmente en derecho inmobiliario, de familia y laboral, y muchas veces recibo personas cuyos derechos han sido vulnerados. Informarles que logramos una solución, ver su alivio y su alegría, es lo que más me reconforta y le da verdadero sentido a lo que hago”.

Compartimos en conmemoración de este día un poco de humor y… ¿”verdad”?

 

“Todo el mundo odia a los abogados, hasta que el amor de su vida le quiere quitar todos sus bienes”

“Si Adam y Eva hubieran tenido un buen abogado, hoy estaríamos todos en el paraíso”

“Hoy beberé como abogado… hasta perder el juicio!”

“‘Mijo uste que es abogado… Me puede quitar una pena que me embarga”

“Un abogado hará cualquier cosa para ganar un caso, a veces incluso dirá la verdad”

“Abogado+Abogada= Amigos con derecho”

“Si un abogado pierde el juicio… ¿Se vuelve loco?”

“¿Por qué los tiburones no atacan a los abogados? Por cortesía profesional”



 

Fuente: RTS Noticias