El dato mensual mostró una desaceleración respecto del período anterior. La economista Ana Inés Navarro analizó el impacto de los servicios y la evolución de los ingresos familiares.
La inflación de agosto fue del 1,7%, mientras que la canasta básica registró una suba del 2,6% respecto de julio. La economista Ana Inés Navarro analizó los datos y señaló que, aunque el índice general muestra una desaceleración, algunos componentes tienen aumentos superiores.
Navarro explicó que entre los rubros que se ubicaron por encima del 1,7% se encuentran los servicios públicos. En ese sentido, indicó que las actualizaciones de estos servicios están vinculadas tanto al índice de precios internos mayoristas como al índice de precios al consumidor.
“Al principio del año el índice de precios mayoristas estaba en 5 y pico, hoy está en cero. Todo pareciera que se van a ir acomodando al nivel general de inflación”, sostuvo la economista.
La especialista también remarcó que la inflación puede tener un impacto diferente según los consumos de cada familia. “La inflación de bolsillo siempre es distinta porque cada uno hace su canasta de consumo de acuerdo a lo que uno prefiere, a lo que uno puede”, explicó.
Por último, Navarro señaló que el retiro de subsidios modificó el peso de servicios como transporte, luz y gas dentro de los presupuestos familiares. Además, advirtió que, en un escenario de menor inflación, los salarios no siempre se ajustaron al mismo ritmo, lo que implica una reducción del ingreso real.
Fuente: RTS Medios