La iniciativa busca brindar herramientas a los equipos educativos para identificar cambios de comportamiento vinculados con situaciones de riesgo. Andrea Temperini, psicóloga, destacó la participación de distintos ministerios y señaló que los adolescentes constituyen uno de los grupos de mayor exposición.
El plan escolar propone generar una estrategia de prevención que incluya la formación de docentes para reconocer señales de alarma relacionadas con la salud mental y las conductas suicidas.
Andrea Temperini, psicólogo, consideró que se trata de un punto de partida para abordar la problemática desde las instituciones educativas.
“Los adolescentes son la mayor población en riesgo”, explicó la profesional, quien remarcó que en esa etapa pueden identificarse cambios disruptivos en las conductas habituales. Entre los ejemplos mencionó modificaciones en los vínculos, las actividades y las rutinas que antes formaban parte de la vida cotidiana.
En este sentido, Temperini sostuvo que tanto las familias como los docentes pueden convertirse en agentes protectores si cuentan con herramientas para detectar esas señales. “Si aprendemos a detectar esto como familia, padres o docentes nos convertimos en agente protector y podemos dar alerta”, afirmó.
Por último, la psicóloga señaló que las situaciones de riesgo pueden desarrollarse a partir de procesos de crisis y destacó la importancia de contar con registros confiables para dimensionar el fenómeno. También vinculó la problemática con las consecuencias en la salud mental que dejó la pandemia y recordó que desde 2015, con la sanción de la Ley de Prevención del Suicidio, se avanzó en el registro de estos casos.
Fuente: RTS Medios