Ocho adultos mayores y personas con discapacidad fueron trasladados luego del siniestro. Vecinos relataron que desconocían el funcionamiento del lugar y que los residentes atravesaban necesidades.
Un incendio en una vivienda de barrio Nuevo Horizonte derivó en el hallazgo de ocho adultos mayores y personas con discapacidad que vivían en el lugar, donde la Justicia investiga el funcionamiento de una presunta residencia geriátrica. Tras el operativo, los ocupantes fueron trasladados a la Casa Beata Clara Bosatta y la causa quedó a cargo del fiscal Francisco Cecchini.
Uno de los vecinos aseguró que conocía al hombre que cuidaba a los residentes y afirmó que, en reiteradas oportunidades, acudía a los vecinos para conseguir alimentos. «Ricardo nos pedía plata porque ellos no tenían para comer. Mi hija le prestaba y después él la devolvía. También les dábamos arroz, fideos, azúcar y puré de tomate», contó. Además, señaló que el cuidador «no los golpeaba ni los retaba», aunque reconoció que «sí estaban pasando necesidades».
Otra vecina, que vive lindera a la vivienda, relató que nunca sospechó que allí funcionara un lugar donde residían adultos mayores. «Siempre escuchábamos golpes en el portón, pero nunca un grito ni que alguien pidiera ayuda. Pensé que era una casa normal», explicó.
La mujer contó que el día del incendio los golpes fueron distintos y que eso motivó su intervención. «Escuché que pedían que llamaran a los bomberos. Mi pareja intentó romper el candado para ayudar y yo llamé a emergencias. Cuando llegamos, el cuidador ya había sacado a todos y trataba de apagar el fuego, pero había inhalado mucho humo», relató. Según indicó, los vecinos del sector tampoco conocían que en esa vivienda vivían adultos mayores y personas con discapacidad.
Fuente: RTS Medios