Los ataques se produjeron tras el deterioro del alto al fuego alcanzado a fines de junio. Una analista advirtió que el estrecho de Ormuz volvió a convertirse en un punto central del conflicto.
Estados Unidos lanzó una nueva ronda de bombardeos sobre objetivos estratégicos en Irán, en medio del quiebre del alto al fuego que ambas partes habían acordado a fines de junio. La escalada militar reactivó las tensiones en Medio Oriente y volvió a poner el foco sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo y gas.
La analista internacional Lucía Mayo explicó que el acuerdo comenzó a debilitarse durante la semana previa a la cumbre de la OTAN y terminó de romperse tras los ataques del último fin de semana. «Nos encontramos ante un nuevo episodio, un nuevo capítulo que vuelve a poner el foco sobre el estrecho de Ormuz, un punto estratégico porque controlar las rutas marítimas también permite controlar el comercio internacional», señaló.
Según indicó, Estados Unidos bombardeó más de 90 objetivos estratégicos, mientras que Irán respondió con ataques dirigidos a países aliados de Washington en la región. «Irán está llevando adelante una guerra de desgaste. No está atacando territorio estadounidense, sino puntos estratégicos de países aliados para obligar a Estados Unidos a intervenir», explicó.
Mayo recordó que el memorándum firmado el 27 de junio contemplaba beneficios para Irán, entre ellos la posibilidad de acceder a créditos internacionales y retomar la comercialización de petróleo. Sin embargo, tras el ataque a un buque con bandera de Chipre, el presidente estadounidense Donald Trump dio por finalizadas las negociaciones. «Trump les dijo a sus negociadores que podían seguir conversando, pero que para él era un tema acabado y se volvía al enfrentamiento bélico», afirmó.
Fuente: RTS Medios