Receta para un domingo de invierno 

Una preparación tradicional para compartir en familia y con amigos, los Scones de Doña Petrona de Gandulfo. En invierno es más común que se cocine con el horno, también que se consuman infusiones, un maridaje especial para disfrutar: Scones con té o café.

Valeria Elías

RTS Medios

Los domingos son un buen momento para hacer actividades divertidas y relajantes, compartir con amigos y familia, pasar un buen momento y disfrutar del arte culinario con un buen maridaje. El frío invita a las harinas y las infusiones. Extraído del libro de Doña Petrona, la receta de los Scones y sugerencias de té y café para hacer y agendar.  

 

 

Ingredientes:

500 g de harina

150 g de manteca fría 

4 cucharaditas de polvo de hornear

100 g de azúcar

pizca de sal

2 huevos 

1 taza de leche fría

1 huevo batido

 

 

Preparación

 

En un recipiente hondo, deshacer la manteca con la harina, trabajándola con los dedos hasta que la harina no se note. Agregar el polvo de hornear, azúcar y sal. Mezclar bien y hacer un hoyo en el medio. Poner los huevos y la leche fría. Mezclar con cuchara de madera hasta formar una masa tierna, ni muy blanda ni muy consistente. Amasar solo hasta que quede lisa y estirarla con palote de 1 y 1/2 cm de grosor. Cortar los scons con un cortapasta liso y chico. Acomodarlos en una asadera, pintarlos con huevo batido y cubrir la asadera con papel manteca enmantecado. Llevar al horno un poco más alto que moderado, de 15 a 20 minutos. Cuando los scons estén hinchados y apenas dorados, retirar el papel para terminar la cocción.

 

 

Sugerencia

 

La leche se agrega de a poco hasta formar la masa tierna. Puede pasar que no se necesite toda la leche indicada.

 

Se  puede cubrir con papel manteca, la asadera donde se colocaron los scons, para que no se tuerzan durante la cocción.

 

Infusiones 


Para acompañar los scones, que en general suelen ser dulces, con manteca y servidos con mermelada o queso crema, hay que pensar en tés y cafés que son ideales para este fin, aquellos con cuerpo o notas cítricas, o amargor cortan la grasa y complementan los sabores sin opacarlos.


Las mejores opciones son tés de intensidad media, preferentemente negros con notas cítricas o florales. Las recomendaciones principales incluyen: Earl Grey: Sus notas cítricas de bergamota combinan a la perfección con la cremosidad de la manteca, el queso crema o la clotted cream (crema cuajada). Darjeeling: Conocido como el «champán de los tés», es suave y delicado. Es el acompañante ideal para scones con más crema que masa. English Breakfast: Un té negro clásico y robusto. Equilibra muy bien la dulzura de las mermeladas de frutos rojos.Té Chai (Suave): Si se busca algo con especias (canela, cardamomo), aportará un toque cálido y aromático que realza los sabores neutros de la masa.


En tanto con café, las combinaciones ideales varían según el tipo de scone: Scones dulces (con frutos rojos o vainilla): Van perfecto con un Cappuccino o un Flat White, ya que la leche suaviza la masa y complementa el dulzor de la fruta. Scones clásicos (con manteca, queso crema y mermelada): Se disfrutan mejor con un café de origen único (como Etiopía) o un Espresso suave, cuyo tueste ligeramente afrutado contrasta de forma excelente con el toque untuoso de la mermelada. Scones salados (queso o jamón): Maridan espectacular con un Café Americano bien caliente, ya que limpia el paladar entre bocado y bocado.

Fuente: RTS Noticias