Se trata del film santafesino de Arturo Castro Godoy, que cuenta con los protagónicos de Diego Cremonesi, Vito Contini Brea y Eva Bianco. Esta obra fue rodada en la ciudad de Santa Fe y compitió en festivales internacionales como los de Huelva (España), Trieste (Italia) y Schlingel (Alemania), donde obtuvo cuatro premios.
Luciano Lazzarini
RTS Medios
Un niño que deambula por la ciudad de Santa Fe, librado a su suerte. El maltrato y el abandono como un abrazo cotidiano. Un asistente social que lo acompaña en la posible y difícil construcción de un destino mejor. Una serie de animalitos de juguetes que son la única conexión con la infancia.
Esas son algunas de las imágenes que nos ofrece el film “Rinoceronte”, estrenada en 2024, del director Arturo Castro Godoy, santafesino por adopción y elección. La obra cuenta la historia de Damián, un niño de 11 años que vive con su padre, en una casa donde la violencia es moneda corriente y que, por intervención del Estado, es trasladado a un hogar de niños. Ese duro momento de su vida será acompañado por un trabajador social que tiene una historia similar. El vínculo entre ambos y las decisiones que tendrá que tomar el menor, son la trama de la película. El film está protagonizado por el talentoso actor platense Diego Cremonesi, el debutante santafesino Vito Contini Brea y la gran actriz cordobesa Eva Bianco.
El autor de la obra cuenta con tres largometrajes estrenados, uno más en proceso y forma parte de la cooperativa cinematográfica Alta Siesta.
“Rinoceronte marca la cristalización de algunas ideas de puesta en escena, de cámaras y de narración que yo venía trabajando en las películas anteriores. Mis tres primeras películas estrenadas tienen un personaje que carga el peso de la trama sobre sus hombros todo el tiempo. Son tres películas que narran períodos muy chiquitos de la vida de esos personajes, intentando encontrar una especie de símbolo de sus existencias. En este caso, el gran desafío fue el personaje interpretado por Vito Contini Brea, un actor santafesino debutante en cine”, reflexionó el director.
Diego Cremonesi es un actor consagrado en el teatro, las series y el cine nacional. Luego de pelearla mucho, desde circuitos alternativos, su talento se impuso y hoy es convocado a producciones con presupuestos generosos que se pueden disfrutar en diversas plataformas. En medio de la pandemia, se la jugó con este proyecto y se vino a filmar a Santa Fe.
“Cuando Arturo me propone la película y me manda el guión, lo primero que hice fue ver sus trabajos anteriores. Vi cómo trabajó «“Aire»” (protagonizada por Julieta Zylberberg) y me encantó. Luego, leí el guión y me conmovió la historia. Me dio ganas de ser parte del film. También era consciente del desafío que significa trabajar con un niño debutante en cine. Yo sabía que era talentoso Vito pero también que tenía que acompañarlo en esta primera experiencia”, confesó el actor.
La ciudad de Santa Fe como un personaje más de la historia
La productora cinematográfica Mucha Siesta, de la cual forma parte Arturo Castro Godoy, tomó la decisión de filmar en Santa Fe y contar historias que transcurren en las calles y los barrios de la capital provincial. “El cine tiene esa potencia y esa capacidad hermosa de generar identidad. Para nosotros no hay nada más bonito que los personajes caminen en nuestras calles, se tomen nuestros colectivos y compren azúcar y arroz en nuestros supermercados. Hay algo ahí de construcción de un destino común a través del arte”, afirmó el director.
Sobre la experiencia de filmar en Santa Fe, Diego Cremonesi manifestó que “fue volver a la vida en muchos aspectos, volver a grabar, volver a filmar, tras el momento más duro de la pandemia. Me sentí muy cómodo en Santa Fe porque es una ciudad muy similar a la mía, La Plata. También, disfruté mucho del grupo humano y profesional que se armó”.
“Me quedó grabado a fuego la escena del final de la película, en un parque que no recuerdo su nombre pero que es muy hermoso, muy grande, donde está pintado en la pared el rinoceronte. En ese momento del film, rompemos un cajón de botellas contra la pared. Me gustó la locación, la iluminación, la escena y lo que me pasó a mí haciéndolo con Vito. Me parece que fue un momento mágico; una noche inolvidable”, recordó emocionado el actor.
La segunda vida de las películas
Sobre la posibilidad de accesos que generan las plataformas y los cambios en el consumo cinematográfico, Arturo Castro Godoy sostuvo que “es como elegir qué salvar cuando se te está quemando la casa. Lo óptimo en un universo perfecto sería poder ver las películas en una sala, con una pantalla gigante, desconectados del mundo y experimentando algo en tiempo real, junto a extraños o amigos. En el universo real, mucha gente no llega a ver las obras en el cine y ante esta situación, las plataformas son un remedio a esta situación. Uno accede a través de las plataformas a un montón de cine que de otra manera no podría ver”.
Por su parte, Diego Cremonesi, opinó “que exista una plataforma donde la película pueda tener una segunda vida para mí es genial, porque lo fundamental es que el trabajo se vea. Es una tristeza cuando haces algo y queda encajonado. Nuestro trabajo se completa con la mirada del otro; no existe sin la mirada del otro. Está bueno que exista en una plataforma como Cine.ar, que es gratuita y permite el acceso a muchísima producción nacional”.
“Me encanta actuar, trabajar en cine y ser parte de películas como Rinoceronte donde hay un desafío actoral y narrativo grande”, remarcó el actor.
Fuente: RTS Noticias