Ernesto Sábato: Una mente científica puesta en la literatura 

El autor de la famosa novela «Sobre héroes y tumbas» dejó un legado científico, literario y social que hoy se mantiene vigente. A los 115 años de su natalicio, escritores santafesinos recuperan su legado.  

Valeria Elías

RTS Medios

El multifacético Ernesto Sábato nació el 24 de junio de 1911 en Rojas, provincia de Buenos Aires. Era hijo de inmigrantes italianos, estudió Física en la Universidad de la Plata donde se doctoró en 1938. Más tarde obtuvo una beca para trabajar en el Laboratorio Curie de París colaborando en estudios sobre radiaciones atómicas y al regresar al país dictó clases de Física. Su primer ensayo lo publicó en 1945 , “Uno y el universo”, obtuvo el Primer Premio de Prosa de la Municipalidad de Buenos Aires. Desde ese punto, abandonó su vocación científica para dedicarse por completo a la literatura, escribiendo artículos para la revistas Teseo, Sur y el diario La Nación y traduciendo al español obras de autores extranjeros.

 

En política, por solicitud del presidente Raúl Alfonsín, presidió entre los años de 1983 y 1984 la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), cuya investigación, plasmada en el libro Nunca más (también llamado Informe Sábato), abrió las puertas para el juicio a las juntas militares de la dictadura militar en 1985. 

 

Para conmemorar los 115 años desde su nacimiento Miguel Caballero Miño y Lorena Nittoli escritores santafesinos hicieron su aporte en la actualidad literaria de la obra heredada y la compartieron en RTS Medios.

 

 

Para introducir al tema, Miguel Caballero Miño, máster en escritura creativa por la Universidad de Salamanca y escritor, dijo: “Ernesto Sábato tiene dos dimensiones fundamentales a considerar como autor y como personaje. La primera es la dimensión ética, o sea, él era un científico de formación rigurosa, un doctor en física con mucho prestigio, trabajando en un instituto de primer nivel, como es el Instituto Curie, y cruza incidentalmente con el surrealismo. Y el surrealismo le despierta una serie de cuestionamientos que tienen que ver con la ética de las ciencias, con la moralidad, con la amoralidad de la ciencia. De hecho, habla de eso en «Hombres y engranajes», que es un libro que siempre recomiendo, y ese quiebre lo lleva a un humanismo agnóstico, un humanismo ateo, un humanismo comunista, pero muy personal, o sea, él tiene una visión bastante oscura de la naturaleza humana, como la muestra en sus novelas”.

 

 

“Sus novelas, más allá de narrativas, –comentó el entrevistado– son muy reflexivas y muy críticas con la naturaleza oscura del hombre, que en el fondo para él es eso. Él proviene de una época científica donde los grandes progresos terminaban en armas de destrucción masiva, hoy terminan en armas de control masivo, con lo cual ahí hay un nexo. Entonces la primera dimensión, es esa dimensión cuestionadora de la moralidad de las ciencias que lo hace abandonarla, pese a la crítica de sus pares. Y respecto de la dimensión literaria marca una opción al posromanticismo y al hiperrealismo de la literatura argentina de la mitad del siglo XX que viene de esa misma visión depresiva y crítica de la naturaleza humana que hace como contraparte, porque él no hace cosas como algunos rastros de realismo sucio como Abelardo Castillo, o como Hebe Ushart, una narrativa tan impecable, tan precisa y tan minuciosa con las sensaciones, los sentimientos, las dimensiones de los personajes. No, él hace una literatura de lo terrible, hace una literatura de lo crítico, hace una literatura desde una posición incómoda. El informe sobre ciegos es un texto que hoy sufriría una cancelación inmediata si intentase ser publicado. Lo preserva el prestigio, pero es naturalmente incómodo. Entonces creo que esas dos dimensiones son fundamentales. La cuestión de la ética respecto de la ciencia, respecto del conocimiento, cuestionado desde el humanismo, y la visión contra-romántica y casi filosófica de esa naturaleza oscura de lo humano”. 

 

 

“Creo que lo interesante de la lectura de Sábato hoy es esa postura de él como científico, ser crítico de la ciencia y como humanista, ser crítico de lo humano. O sea, no toma en ningún momento una posición complaciente en sus textos, sino siempre una posición cuestionadora, una posición de crítica racional, de crítica en términos de «no estoy seguro de todo esto, me causa dudas todo esto, me produce inquietud todo esto». Creo que esa es una de las claves de Sábato”, finalizó el escritor.

 

 

La visión de abordar su trabajo 

 

 

En la actualidad Sábato continúa siendo un escritor leído y analizado, en este sentido Lorena L. Nittoli, abogada, docente y escritora comentó: “Sábato al igual que otros grandes autores literarios se adelanta a su tiempo con su obra en una especie de arte premonitorio, y eso se deja entrever en el planteo de sus reflexiones en torno a cuestiones existenciales. 

 

Difícilmente las obras del Sábato sean seleccionadas para pasar un momento de lectura recreativa o distenderse en vacaciones. Sábato no entretiene, nos incomoda con sus interrogantes, nos hace buscar respuestas o más preguntas en nuestro interior, nos lleva por ese «Túnel» dónde muy pocos desean meterse, porque allí encontramos nuestras propias oscuridades, miedos e inseguridades. Es fácil leer una revista de panza al sol. Pero a Sábato se lo lee de frente, con el corazón agitado y el estómago contraído. Es un autor exigente que a través de su escritura se dirige a lectores también exigentes. Sabe que algún blando o mediocre lo abandonará rápido. Exigirle profundidad a los pensamientos del lector, genera ese diálogo anónimo dónde ambos autor – lector intentan indagar sobre cuestiones filosóficas profundas, sobre la ciencia, sobre el bien y sobre el mal, sobre la religión, la vida y la muerte y para ese tipo de preguntas no existe tiempo histórico donde el ser humano no se haya indagado por su propia naturaleza. Por eso, leer a Sábato hoy sigue siendo tan vigente como lo será en 100 años”.

 

 

Luego agregó: “Para conocer el estilo del autor, siempre debemos buscar cuál fue su recorrido, o mejor dicho responder con al refrán «dime qué has leído y te diré qué tipo de autor eres». Sábato además de ser científico, antes de convertirse en escritor era un lector insaciable, se desvivía para encontrar ejemplares de su interés. Sus preferidos eran los libros de filosofía y la literatura existencialista que abordaban temas de psicología profunda y la condición humana  sus grandes influyentes fueron los autores rusos como Tolstoi, Dostoievski,Gogol y otros, además de los pensadores y filósofos existencialistas como Camus, Jean-Paul Sartre y  Kierkegaard. Le interesaba también la literatura fantástica o de terror de Allan Poe, Schiller Hölderlin, Baudelaire, Goethe, Kafka,entre otros. Una de sus obras más leídas por su gran profundidad y espejismo con la historia argentina es la novela «Sobre héroes y tumbas» (1961), que fue uno de sus trabajos más polémicos por tratarse de «ventilar» o protestar acerca de las diferencias de las clases sociales y la vida aristocratica argentina, crimen, incesto y locura extrema en torno a una familia radicada en Buenos Aires. Además de sus novelas, Sábato escribió ensayos que resultan muy atractivos y profundos por la actualidad de sus planteos, como Hombres y engranajes, dónde nos sumerge en un constante juego de luces y sombras sobre el sistema capitalista, la religión, la ética y la ciencia”.

 

Trascendencia literaria

 

 

El tiempo amarilla las hojas, no así los contenidos. Respecto a la vigencia de las literaturas de este autor, Lorena Nittoli respondió: “Más allá de ser un hombre de ciencia porque era un gran físico, optó por  dedicar toda una vida al arte y él lo manifiesta expresamente en varias de sus entrevistas cuando señala que su objetivo era buscar a través del arte una forma de dejar en la tierra un pedacito de verdad individual, un pedacito de nuestra alma antes de la fatalidad de la muerte. El arte es arrancarle un fragmento de verdad a la verdad absoluta, inaccesible para el ser humano. Además de ser un gran artista, Sábato siempre estuvo comprometido como escritor y como ciudadano en el momento histórico político que le tocó vivir. Recordemos que desde joven participa con grupos comunistas viajando por Europa. Luego de regreso a la Argentina, imparte clases en la Universidad de la Plata. 

 

En los años cuarenta participa en la Revista Sur, dirigida por Borges y conoce así a  las hermanas Ocampo  y Adolfo Bioy Casares. En 1945 da a conocer su primera obra «Uno y el Universo» y fue allí cuando comienza su carrera de escritor como lo conocemos hoy. 

 

Es conocido su paso en el año 1947 por la UNESCO donde comienza a escribir su novela El túnel (1948). En 1955 dirige el periódico El mundo argentino y en 1958 es nombrado director general de Relaciones Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, cargo que ocupa durante menos de un año”.

 

 

“Cronológicamente podemos mencionar su variada obra de ensayos y novelas, cada una es una propuesta distinta a sumergirnos en los abismos de la existencia: Hombres y engranajes (1951), Heterodoxia (1953),  El escritor y sus fantasmas (1963) y Sartre contra Sartre (1968); y sus novelas Sobre héroes y tumbas (1962), Alexandra (1967) y Abaddón el exterminador (1974). Comprometido con el contexto histórico y social complejo de aquellos años apuesta por defender los derechos humanos menoscabados por la política dictatorial argentina, tomando en 1984 el cargo de presidente de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP), de dónde surge de su puño y letra el conocido «Informe Sabato» conocido luego como el libro icónico de «Nunca más»”, añadió.

 

 

Para culminar dijo: “Estos grandes aportes como escritor y ciudadano, lo colocan en un artista de referencia, siendo reconocido cuando es premiado con el Miguel de Cervantes de Literatura en 1984, el Menéndez Pelayo en 1997, entre otros premios. El mayor premio que un artista puede recibir es quedar en la memoria de generaciones. Y éste es su caso. Sigue estando en las bibliotecas del mundo y leído y debatido cada vez más”.

 

Fuente: RTS Noticias