Así lo indicó José Luis Salazar, coordinador del movimiento Los Sin Techos, al detallar el alcance de la ley en barrios vulnerables. “La indigencia subió del 6,7% al 9%”, señaló.
La prórroga de la ley de emergencia social, educativa y sanitaria en la provincia de Santa Fe se implementa con impacto en políticas de alimentación, educación y hábitat en sectores vulnerables, según explicó José Luis Salazar, coordinador del movimiento Los Sin Techos. La norma contempla refuerzos en comedores, jardines y programas de capacitación, en un contexto de aumento de la indigencia.
Salazar señaló que la situación social se agravó en los últimos años y precisó indicadores del sector: “La indigencia subió del 6,7% al 9% aproximadamente, unas 13.000 familias en el Gran Santa Fe son indigentes”. En ese sentido, indicó que los ingresos no alcanzan para cubrir la alimentación básica.
En relación a las políticas alimentarias, sostuvo que la asistencia estatal resulta central aunque insuficiente frente al aumento de precios. “Hoy necesitan 600 mil pesos y le faltan 250 mil pesos para poder alimentarse”, afirmó, y agregó que la tarjeta alimentaria se encuentra desactualizada frente a la inflación de alimentos.
El referente social también describió cambios en las estrategias de subsistencia en los barrios populares. “Antes tenían changas… se ha terminado”, dijo, al referirse a la reducción de trabajos informales que complementaban los ingresos de las familias.
Finalmente, destacó el impacto de la ley en programas educativos, de formación laboral y de vivienda. “Esta ley permite que terminemos los cursos”, expresó, al referirse a las escuelas de oficios y terminalidad educativa.
Además, indicó que las obras de urbanización en distintos barrios avanzan con apoyo provincial: “Salir del rancho a la casa con agua, con luz… para nosotros es una victoria”.
Fuente: RTS Medios