La joven se había inscripto en el registro internacional al donar sangre en 2023. Tras un estudio de compatibilidad, inició el proceso para aportar células madre a un paciente con una enfermedad hematológica.
Una vecina de la comuna de Logroño, departamento 9 de Julio, fue convocada para donar médula ósea a una persona residente en el exterior luego de resultar compatible a través del registro internacional de donantes. La mujer había ingresado al sistema en 2023, cuando realizó una donación de sangre y aceptó que su perfil genético fuera incorporado a una base de datos mundial.
La donante, identificada como Sol, relató que en aquel momento le explicaron que las posibilidades de compatibilidad eran muy bajas. «Me dijeron que era un caso en uno en un millón, que mi serotipo haya compatibilidad con otras personas», recordó.
Tres años después recibió un correo electrónico informándole sobre una posible coincidencia con un paciente extranjero. «Me llegó un correo diciéndome que había una propuesta de compatibilidad con una persona del exterior. Es lo único que sé porque no sé ni cómo se llama ni dónde vive», señaló.
Tras una primera extracción para confirmar los resultados, los estudios determinaron que efectivamente existía compatibilidad. A partir de allí fue convocada a Buenos Aires para avanzar con el procedimiento. «Me sacaron una muestra pequeña para ver si realmente había compatibilidad. Tardó alrededor de 15 días en dar que sí», explicó.
La primera etapa consistió en una evaluación médica integral para determinar si estaba en condiciones de concretar la donación. «Me hicieron un chequeo médico de todo para ver que yo esté sana, para que la persona reciba mis células sanas», indicó la joven, quien continúa con el proceso establecido para la donación de células madre hematopoyéticas.
Fuente: RTS Medios