Desde la Pastoral Social pidieron “humanizar la discusión” sobre la iniciativa que busca penalizar la actividad. El sacerdote Fabián Monte reclamó medidas de inclusión y diferenció a quienes cometen delitos de quienes trabajan para subsistir.
La Iglesia manifestó su rechazo al proyecto que impulsa la prohibición de los cuidacoches en Santa Fe y pidió que el debate se enfoque en la situación social de las personas que realizan esa actividad. El referente de la Pastoral Social, Fabián Monte, sostuvo que detrás de la discusión “hay personas que están sufriendo necesidades”.
“El debate es qué hacemos con los más vulnerables de la sociedad”, afirmó Monte, y remarcó que la posición de la Iglesia “siempre está del lado de los últimos”. En ese sentido, señaló que no se debe “hundir más a los que están en el fondo del tarro”, al referirse a quienes atraviesan situaciones de pobreza y exclusión.
El sacerdote también cuestionó que se equipare a todos los cuidacoches con hechos delictivos. “No prohibir actividades que de por sí no son ilícitas y no meter en una bolsa aquello que son actividades delictivas y aquello que sí quieren ganar un pesito para llevar a su hogar de una manera honesta”, expresó.
Monte describió además distintas situaciones que atraviesan las personas que trabajan en la calle. “Cuando le ponés cara, nombre y escuchás la historia, se nos van los prejuicios”, indicó, y agregó que muchos buscan reunir dinero para pagar una pensión, sostener a sus familias o afrontar problemas de salud.
Por último, pidió que antes de avanzar con una prohibición se implementen políticas de acompañamiento e inclusión. “Nadie tiene vocación de trapito. Si está en esa situación es porque está desesperado”, sostuvo. Y concluyó: “Si sale una prohibición, mágicamente no van a desaparecer porque se prohíba esa actividad”.
Fuente: RTS Medios