Funcionarios del país vecino visitaron la cárcel para presos de alto perfil que se construye en Piñero. La comitiva destacó los tiempos de ejecución de la obra y el sistema de segmentación de internos.
Representantes de la Embajada de Chile y de los ministerios de Obras Públicas, Justicia y Derechos Humanos de ese país recorrieron este martes las obras de “El Infierno”, la nueva cárcel para presos de alto perfil que el Gobierno de Santa Fe construye en Piñero como parte del nuevo esquema penitenciario impulsado por la gestión de Maximiliano Pullaro.
La visita incluyó una presentación técnica encabezada por funcionarios provinciales y equipos de infraestructura, quienes expusieron las características del complejo penitenciario, previsto para albergar a 1.150 internos considerados líderes de organizaciones criminales.
La obra demanda una inversión superior a los 143 mil millones de pesos y tiene fecha estimada de inauguración para mayo de 2027. El proyecto contempla un sistema de aislamiento y segmentación de la población penal orientado a reforzar el control dentro de las cárceles.
Tras el recorrido, una de las integrantes de la delegación chilena explicó que el interés principal estuvo puesto en el modelo de separación de internos y en la velocidad de construcción del complejo. La funcionaria señaló que en Chile existe una sobrepoblación penitenciaria creciente y una fuerte presencia de líderes de bandas vinculadas al narcotráfico y la trata de personas.
Además, indicó que el gobierno chileno busca avanzar en nuevos recintos penitenciarios y analizar mecanismos que permitan acelerar los tiempos de ejecución de las obras. En ese sentido, remarcó que las cárceles tradicionales suelen demandar entre cinco y siete años de construcción, mientras que el proyecto santafesino llamó la atención por sus plazos.
La funcionaria también sostuvo que uno de los principales desafíos del sistema penitenciario chileno es la desagregación de la población penal para separar internos de baja peligrosidad de líderes de organizaciones criminales.
Desde el Gobierno provincial señalaron que el nuevo penal forma parte de una estrategia integral de seguridad. Al referirse a la obra, el gobernador Maximiliano Pullaro sostuvo que “cuando más control hay en las cárceles, más control hay en las calles”.
Fuente: RTS Medios