Presentaron un pedido ante la Defensoría del Pueblo para exigir información sobre una obra vial demorada desde hace años. Denuncian complicaciones en el transporte, demoras diarias y consecuencias ambientales.
Vecinos de Villa La Ribera volvieron a reclamar soluciones por el impacto que genera el tránsito pesado en la localidad y presentaron un escrito ante la Defensoría del Pueblo para exigir respuestas sobre una obra vial que consideran clave para desviar los camiones de la zona urbana. El abogado Fernando Dimase acompaña el planteo y advirtió que los problemas “se vienen sufriendo hace 20 años”.
La presentación solicita que la Defensoría requiera información al gobierno provincial sobre el estado de avance de una obra destinada a desviar el tránsito pesado que circula por la ruta provincial 91 y conecta con la ruta 11 rumbo a los puertos del cordón industrial. “Estamos pidiendo información precisa y actualizada sobre el estado de una obra muy esperada desde hace más de 10 años”, explicó Dimase.
El abogado recordó que el proyecto tuvo impulso formal en 2021, luego fue licitado y adjudicado durante la gestión anterior, pero todavía no fue finalizado pese a que el plazo previsto era de 14 meses. “La obra comenzó a fines de 2023 y han pasado con exceso el plazo fijado”, señaló.
Entre las dificultades que atraviesan los vecinos, Dimase mencionó los problemas para acceder al transporte público, las demoras diarias y las complicaciones para estudiantes y trabajadores. “Hay días que el colectivo directamente no pasa”, sostuvo. También explicó que la situación se agrava por el deterioro y las reparaciones sobre la ruta 11, además del intenso movimiento de camiones que llegan desde distintos puntos del país hacia las terminales portuarias.
El reclamo presentado ante la Defensoría también apunta a medidas urgentes mientras la obra sigue sin concluir. “En lo inmediato se pide que se ordene el tránsito y que haya un trabajo coordinado para que no falte el transporte público”, indicó el abogado. Además, reclamó certezas sobre la continuidad de los trabajos y la fecha de finalización.
Dimase agregó que el planteo no sólo está vinculado a la circulación vial, sino también al impacto ambiental que provoca el tránsito pesado sobre la localidad. “El dióxido de carbono, el polvo de cereal, las vibraciones y el sonido producen una contaminación ambiental que influye en la salud”, afirmó.
Fuente: RTS Medios