El edificio tiene un avance del 27% y los trabajos están frenados desde hace siete meses. “Los fondos que estaban reservados para la obra pública habían sido resignados de partida”, explicó Marcelo Saba.
La Universidad Nacional del Litoral confirmó que la obra del nuevo aulario en Costanera Este permanece paralizada por la falta de fondos nacionales destinados al proyecto. La construcción presenta un avance del 27% y la empresa a cargo ya solicitó la rescisión del contrato tras varios meses sin continuidad en los pagos.
Marcelo Saba, secretario de Obras y Servicios de la UNL, explicó que la obra formaba parte del Programa Nacional de Apoyo a la Infraestructura Universitaria y era financiada con un préstamo CAF. “La universidad certificaba y controlaba la ejecución de la obra y el Estado Nacional era el encargado de pagar”, señaló.
La segunda etapa del edificio había sido adjudicada a la empresa Mundo Construcciones mediante una licitación pública internacional. Durante los primeros meses se ejecutaron fundaciones y bases de hasta 20 metros de profundidad debido a las características del terreno y la estructura palafítica del proyecto.
Saba indicó que los problemas comenzaron durante 2024 por demoras en los pagos nacionales y que, tras un proceso de reclamos y actualizaciones contractuales, hubo un intento de retomar los trabajos. Sin embargo, la situación volvió a interrumpirse. “El gobierno deja nuevamente de cumplir con la parte del contrato que le corresponde, es la de ser agente pagador”, afirmó.
El funcionario explicó que recientemente la UNL tomó conocimiento de una resolución publicada en el Boletín Oficial que dejó sin financiamiento a la obra. “Los fondos que estaban imputados, reservados para poder hacer la obra pública, habían sido resignados de partida”, sostuvo.
Según detalló, más de diez universidades nacionales atraviesan conflictos similares vinculados a obras de infraestructura paralizadas. Además, remarcó que el proyecto había sido aprobado previamente por el Estado nacional luego de un concurso de arquitectura organizado junto al Colegio de Arquitectos de Santa Fe.
El nuevo aulario contemplaba la construcción de 18 aulas comunes para uso compartido entre cinco facultades de la UNL. Actualmente, completar la obra demandaría unos 5.000 millones de pesos, mientras que el presupuesto anual total de la universidad para obras y mantenimiento ronda los 2.500 millones. “Nos encontramos obligados a tomar esas restricciones”, concluyó Saba.
Fuente: RTS Medios