Se trata de la abogada Graciela María de los Milagros Doldán. Fue secuestrada en Córdoba junto a su amiga Rosa Dory Maureen Kreiker y la hermana de Rosa que fue posteriormente liberada, el 26 de abril de 1976.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de Graciela María de los Milagros Doldán, militante santafesina que fue secuestrada y asesinada en el centro de exterminio ilegal “La Perla”, que funcionó durante la dictadura en Córdoba. El hallazgo ocurrió en las excavaciones realizadas en la Loma del Torito, en predios del Ejército próximos al ex Centro Clandestino de Detención.
La historia cuenta que Graciela María de los Milagros Doldán nació el 19 de agosto de 1941 en la ciudad de Santa Fe. Cursó todos sus estudios en el Colegio Nuestra Señora del Calvario y posteriormente ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Santa Fe, donde se recibió de abogada.
Durante su corta vida, ocupó distintos cargos en organizaciones sociales, siendo también presidente de la Acción Católica Universitaria (ACU) de Santa Fe. También militó en el Centro de Estudiantes de la Facultad, y luego fundó la agrupación de egresados de la Universidad.
Paralelamente ejerció su profesión en el campo del derecho laboral defendiendo a los obreros, y trabajó como abogada de la Confederación General del Trabajo (CGT).
Llegó a vivir a Córdoba e inmediatamente se involucró con la realidad que vivían los trabajadores de esta provincia. Realizó su trabajo de base en Barrio 1° de mayo donde la apodaron “La Gorda”. Allí conoció a entrañables compañeros y amigos, entre ellos a Rosa Dory Maureen Kreiker.
Sara Frances de Yanes, compañera de militancia y vecina de Barrio 1° de mayo, recuerda: «Eran impagables la Gorda y la Pati, tenían un carisma propio, amaban a la gente, se jugaban el todo por el todo y por todos, no tenían tapujos, con toda bondad y con el corazón daban todo. La Gringa era activa, no se quedaba quieta, muy solidaria. La Pati era más bien introvertida pero cuando había una discusión te marcaba los ejes fundamentales con claridad.
Ellas eran parte de cada una de las familias del barrio. Nos cuidaban, nos daban pautas de qué había que hacer, nos enseñaban muchas cosas, eran abiertas, nos enseñaban todo lo que sabían y cuál era el objetivo para hacer un mundo mejor, para tener acceso a la educación, a la salud y a las cosas elementales que son las mismas por las que hoy seguimos luchando en el barrio».
La «Gringa» como le decían sus compañeros, integró en 1967 una de las vertientes fundadoras del Peronismo de Base (PB) y luego en 1969 de Montoneros. Por entonces conoció y se enamoró de José Sabino Navarro.
En el año 1973 Graciela comenzó a liderar la columna de Montoneros que llevaba el nombre de su compañero Sabino Navarro, quien había muerto en el año 1971.
Fue secuestrada de su casa ubicada en la calle Entre Ríos 85, en el centro de la ciudad de Córdoba junto a su amiga Rosa Dory Maureen Kreiker y la hermana de Rosa que fue posteriormente liberada, el 26 de abril de 1976. Permaneció cautiva en el Centro Clandestino de Detención Tortura y Extermino «La Perla».
Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados el 25 de agosto de 2016, en la Sentencia del Juicio Megacausa «La Perla-La Ribera-D2».
Graciela tenía 34 años cuando fue desaparecida. Hoy, gracias al trabajo del Equipo de Antropología Forense, su familia y amigos, saben que en el Centro Clandestino de Detención La Perla fue asesinada y que fue enterrada en una fosa común ilegal, junto a otros detenidos.
Fuente: Comisión provincial por la memoria de Córdoba/RTS Medios