La provincia analiza declarar la medida en zonas afectadas por anegamientos. “Permite visibilizar la crisis”, explicó el secretario de Agricultura.
El gobierno de Santa Fe avanza en la evaluación para declarar la emergencia agropecuaria en distritos afectados por anegamientos, una medida que tendría vigencia por seis meses, desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre. La decisión se analiza en el marco de la Comisión de Emergencia Agropecuaria, que releva el impacto de los eventos climáticos en el territorio.
El secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, explicó el objetivo de la medida: “La emergencia permite visibilizar la crisis, si no visibilizamos la verdad que el Estado necesita una activación de respuestas”. En ese sentido, indicó que el proceso incluye la evaluación técnica del nivel de afectación en cada zona.
El funcionario detalló los alcances a nivel provincial: “Si la actividad está afectada en más de un 80% hay exención del impuesto inmobiliario rural y si es entre un 50 y un 80% hay corrimiento de vencimientos”. Además, señaló que se suspenden plazos administrativos y judiciales tributarios.
Mántaras agregó que la homologación a nivel nacional amplía los beneficios: “Eso también tiene un impacto impositivo vinculado a impuestos nacionales, con corrimientos de vencimientos y anticipos de ganancias”. Según explicó, estas medidas se extienden incluso hasta 180 días después de finalizada la emergencia.
Por último, se refirió a las decisiones que enfrentan los productores ante este escenario: “El dilema es qué categorías vender para atravesar el invierno”. En ese marco, destacó que la homologación nacional habilita herramientas como la venta forzada para afrontar la situación.
Fuente: RTS Medios