Familias y trabajadoras advirtieron por el impacto de una posible modificación del nomenclador único. Señalaron que podría profundizar la crisis en centros, terapias y transporte.
Familias, profesionales y prestadores vinculados a la atención de personas con discapacidad se manifestaron en Rosario para rechazar una posible modificación del nomenclador único que regula aranceles de prestaciones. Durante la protesta, alertaron que la desregulación permitiría que cada obra social defina cuánto pagar, lo que pondría en riesgo la continuidad de servicios y el acceso igualitario a tratamientos.
Una trabajadora de un centro de día de las afueras de Rosario sostuvo que la principal preocupación es la desigualdad que podría generarse. “Lo que está en riesgo es la igualdad de condiciones en el acceso a la atención de las personas con discapacidad”, afirmó al explicar que algunas obras sociales podrían abonar mejores valores que otras.
Además, remarcó que el sistema ya atraviesa dificultades por la falta de actualización de los montos vigentes. “Hoy está en crisis. Quedaron desactualizados los aranceles y hay profesionales que eligen dedicarse a otras cosas”, indicó sobre la pérdida de recursos humanos en el sector.
Durante la manifestación también participaron familiares de personas con discapacidad, quienes advirtieron que no podrían afrontar de manera particular los costos de las prestaciones. “¿Qué hacemos si cierra el centro? ¿Qué hacemos si no hay transportes y no hay terapias?”, planteó una madre presente en la plaza.
La mujer detalló que una sesión terapéutica ronda los 35 mil pesos, mientras que un centro educativo terapéutico cuesta alrededor de 600 mil pesos mensuales y el transporte entre 300 mil y 400 mil pesos. “Sería imposible para nosotras solas”, expresó al reclamar que se sostenga la cobertura actual.
Fuente: RTS Medios